Los 16 supervivientes de la tragedia de Los Andes relatan su camino a la vida

  • Madrid, 15 abr (EFE).- Los 16 supervivientes de la "tragedia de Los Andes" dejan al descubierto en el libro "La sociedad de la nieve" de Pablo Vierci sus más hondos sentimientos de aquellos 73 días que vivieron tras el accidente aéreo que les llevó a situaciones límite como comer carne humana y que fue un "camino para vivir".

Madrid, 15 abr (EFE).- Los 16 supervivientes de la "tragedia de Los Andes" dejan al descubierto en el libro "La sociedad de la nieve" de Pablo Vierci sus más hondos sentimientos de aquellos 73 días que vivieron tras el accidente aéreo que les llevó a situaciones límite como comer carne humana y que fue un "camino para vivir".

El periodista Pablo Vierci, amigo personal de esos 16 uruguayos, acaba de publicar "La sociedad de la nieve" (Debate), que presenta en Madrid y que era, según dijo hoy en una entrevista con EFE, una "asignatura pendiente" de aquella tragedia con los amigos, los fallecidos, los familiares y la sociedad en general.

El accidente ocurrió el 13 de octubre de 1972 cuando el avión que transportaba a un equipo de jugadores de rugby uruguayos y a varios familiares se estrelló en plena cordillera andina camino de Santiago de Chile para disputar un partido.

En el libro los 16 supervivientes recuerdan por primera vez y en primera persona cómo fueron esos días en la cordillera, cómo superaron esa situación límite, cómo entendieron la muerte, qué significó el accidente y cómo influyó en su vida posterior.

Treinta y seis años después de la tragedia del avión Fairchild 571, que los dejó con apenas veinte años en los Andes, a 4.000 metros de altura, con veinte grados bajo cero y sin abrigo ni comida, lo que más siguen recordando es la necesidad que les llevó a consumir la carne congelada de sus compañeros fallecidos.

Daniel Fernández, Tintín Vizintín y Javier Methol explicaron hoy a EFE que fue una decisión "correcta" tomada en el momento oportuno. "Hicimos lo que había que hacer", señalaron.

Conscientes del morbo que suscitó aquella situación, afirman que la antropofagia "no es nueva, no la inventamos nosotros. La diferencia es que nosotros la confesamos", dice Fernández.

"Aunque es la parte más espectacular de la historia y la que tiene más morbo, es la parte más chica, la menos importante. Esa decisión nos permitió seguir viviendo, pero después hubo que vivir 73 días", relatan estos supervivientes.

El libro recrea los momentos previos al accidente, la supervivencia en la montaña, el alud que mató a ocho de ellos, la decisión de alimentarse de los cuerpos de los compañeros, la expedición en busca de ayuda, los días posteriores al rescate y la vida a partir de entonces.

Para todos ellos "La sociedad de la nieve" es un libro "totalmente humano" que "baja las defensas de la emoción", que se adentra en sus sentimientos y no un simple relato de los hechos como, a su juicio, fue "Viven", en cuyo libro y película no se siente representados ni reflejados.

"Estaban contados los hechos, pero nunca se penetró en los sentimientos, en el afecto", dice Daniel Fernández.

Vierci agrega que "faltaba el desarrollo y el desenlace y para eso era necesario el paso del tiempo", y pone de relieve esa "sociedad de la nieve" que construyeron los supervivientes uruguayos en aquellos 73 días, cuyas pautas son valores como la misericordia, el sacrificio y la disciplina y que 36 años después "se mantiene".

"Nos salvamos todos o nos salvamos todos" era la máxima, recuerdan.

"Fueron días cargados de tragedia, de desventuras, de pruebas dificilísimas, inabarcables", explica Vierci, a lo que los supervivientes añaden que la "ambición" era "máxima, pero simple: regresar a casa".

Transcurridos los años, los 16 supervivientes de la "tragedia de Los Andes" encaran la vida y la muerte de forma distinta "a sabiendas de que los límites son difusos, que siempre se puede un poco más y que el listón puede moverse".

"Esto te reconcilia con la vida y con el ser humano: saber que cuando un hombre está acorralado y abandonado, no surge la jauría, sino la misericordia", afirma Vierci.

Para el periodista uruguayo aquella tragedia fue una "palanca" que les permitió "potenciar la vida e ir más allá del límite que uno cree" con el objetivo de volver a casa.

Javier Methol, que en el accidente aéreo perdió a su mujer Liliana y que era el mayor del grupo, asegura que en esos 73 días "cada uno dio de si lo que de si podía dar" y que en su caso aprendió "a ver las cosas buenas que tienen las cosas malas y poder transformar así lo malo en bueno".

"Cada uno teníamos un motivo diferente para salir de allí. El camino que hicimos juntos fue vivir", resume Methol.