Pasaban ha hecho una ascensión "muy lenta" al necesitar entre 14 y 16 horas

  • San Sebastián, 18 may (EFE).- La expedición de la alpinista Edurne Pasaban ha invertido entre 14 y 16 horas en completar el trayecto entre el campo 4, situado a 7.800 metros, y la cima del Kangchenjunga, una ascensión "muy lenta" debido a la "extrema dificultad del terreno" y el fuerte viento.

San Sebastián, 18 may (EFE).- La expedición de la alpinista Edurne Pasaban ha invertido entre 14 y 16 horas en completar el trayecto entre el campo 4, situado a 7.800 metros, y la cima del Kangchenjunga, una ascensión "muy lenta" debido a la "extrema dificultad del terreno" y el fuerte viento.

Según informa la página web de la alpinista guipuzcoana, el último tramo de ascenso a la cumbre ha resultado "muy complicado", debido a que el terreno estaba formado principalmente por corredores de hielo y tramos rocosos en los que no se aprecia una ruta clara y a que, durante toda la noche, ha soplado un fuerte viento.

Pasaban ha logrado hollar la cima de esta montaña de 8.568 metros, su duodécimo "ochomil", a las 4:45 pm, hora local, dos horas después de que lo hiciera uno de sus compañeros de expedición, Ferrán Latorre.

Junto con la alpinista tolosarra han llegado a la cima del Kangchenjunga Juanito Oiarzabal, Asier Izagirre y Alex Chicón, quienes habían iniciado la ascensión desde el campo 4 poco después de la medianoche.

En estos momentos, los alpinistas afrontan el descenso al campo 4, lo que constituye "la parte más complicada de la expedición", según precisa la página web de Pasaban.

El hecho de que la ascensión se haya prolongado entre 14 y 16 horas significa que los alpinistas deben afrontar el descenso "mientras el día avanza y cae la noche", por lo que deben "luchar contra el agotamiento, la deshidratación, la distancia y las dificultades del terreno", según la citada fuente.

Mientras, Jorge Egotxeaga, otro de los miembros del equipo de Pasaban, se encuentra ya a salvo en el campo base después de que ayer decidiera renunciar a intentar la cumbre debido a que sufría un catarro que había derivado en síntomas de bronquitis, por lo que prefirió no arriesgar.

Con esta cumbre, la tercera más alta del planeta, Edurne Pasaban suma ya 12 "ochomiles" y, una vez culminada la aventura tras el descenso, se planteará completar las 14 cimas más altas del mundo con los ascensos al Shisha Pangma y al Annapurna.