Alex Rodríguez vuelve a pedir perdón, agradece el apoyo y pide a los jóvenes que no lo emulen

  • Tampa (Florida, EE.UU.), 17 feb (EFE).- El tercera base de los Yanquis de Nueva York, Alex Rodríguez, 'A Rod', compareció hoy ante la prensa por primera vez desde que admitió que consumió substancias prohibidas para admitir de nuevo su error, pedir una vez más perdón, agradecer el apoyo e invitar a la juventud a que no siga su ejemplo.

Alex Rodríguez vuelve a pedir perdón, agradece el apoyo y pide a los jóvenes que no lo emulen

Alex Rodríguez vuelve a pedir perdón, agradece el apoyo y pide a los jóvenes que no lo emulen

Tampa (Florida, EE.UU.), 17 feb (EFE).- El tercera base de los Yanquis de Nueva York, Alex Rodríguez, 'A Rod', compareció hoy ante la prensa por primera vez desde que admitió que consumió substancias prohibidas para admitir de nuevo su error, pedir una vez más perdón, agradecer el apoyo e invitar a la juventud a que no siga su ejemplo.

Después de leer un comunicado en el que resumió todo lo que le había sucedido en los últimos meses, confirmó todo acerca del dopaje, la manera como lo hizo, las substancias que consumió, quién se las conseguía --un primo desde República Dominicana--, y como le dijeron que había dado positivo.

También explicó que después de sufrir una lesión en el cuello pensó que su carrera estaba en peligro y decidió no tomar más substancias prohibidas.

Ante más de 200 periodistas y acompañado por un grupo de compañeros de los Yanquis, entre los que se encontraban el boricua Jorge Posada, el panameño Mariano Rivera, Derek Jeter y Andy Pettitte, Rodríguez reiteró que había sido "estúpido", que había cometido errores, pero que ahora sólo quería mirar al futuro.

"He cometido graves errores, pero el deporte del béisbol está por encima de todos nosotros y ahora quiero demostrar todo lo positivo que hay en mi comportamiento y dedicación", destacó Rodríguez.

El doce veces seleccionado al Partido de las Estrellas dijo que sabía que las substancias que consumía no eran caramelos y asumió toda la responsabilidad.

"No creo que sea necesario dar el nombre de mi primo. Simplemente él me inyectaba productos para mejorar mi rendimiento", explicó.

Atribuyó a un "acto de ignorancia" su decisión de inyectarse.

El tres veces ganador del premio al 'Jugador Más Valioso' (MVP) y cuyo salario anual asciende a 27 millones de dólares, consumió dichas substancias en las temporadas de 2001, 2002 y 2003, cuando jugaba con los Vigilantes de Texas y tuvo una media de .305 de bateo y 52 jonrones, el mejor desde que llegó a Liga.

"No hicimos ningún tipo de consulta sobre las substancias ni tampoco teníamos el conocimiento de las consecuencias", admitió Rodríguez, con 306 de promedio de bateo, 553 jonrones y 1.606 carreras impulsadas en sus quince temporadas en Grandes Ligas.

Como ya viene siendo costumbre, el campo de entrenamiento de los Yanquis se convierte en la reunión anual en la que algún pelotero estelar tienen que hablar antes de comenzar la temporada sobre el consumo de substancias prohibidas.

El año pasado lo hizo Pettitte, y en el 2005 el ex primera base Jason Giambi, que ahora está con los Atléticos de Oakland.

Mientras Pettitte admitió haber recibido hormonas de crecimiento humano, Giambi pidió perdón, pero no quiso decir por qué lo pedía.

Rodríguez, que reconoció la "gran cantidad de errores cometidos", fue el más directo y detalló todo su proceso de dopaje.

El toletero de los Yanquis también dijo que no podría responder si había hecho trampa, pero sí que había cometido "una gran estupidez", y que ahora sólo pensaba en hacer bien las cosas.

"He vivido los peores meses de mi vida, con el divorcio, aparecer cada día en las páginas de los periódicos sensacionalistas y ahora lo del dopaje", dijo. "Ahora quiero dejar todo atrás y mirar con optimismo al futuro", añadió.

Rodríguez reiteró que su deseo es jugar al béisbol con un gran equipo como los Yanquis, no ser más distracción y centrarse sólo en este deporte.

El tercera base de los Yanquis dijo que comprendía a todos los que habían expresado su frustración por lo sucedido, pero que sólo podía mirar al futuro.

La acción de Rodríguez le aparta del grupo de toleteros estelares como Barry Bonds, Mark McGwire y el dominicano Sammy Sosa, que nunca han reconocido que tomaron substancias prohibidas durante la era de los esteroides.

Bonds tendrá que presentarse a juicio desde el 2 de marzo para responder a los cargos de perjurio después que negó ante un jurado federal que nunca habían consumido substancias prohibidas.