Los Spartans llegan a la final del baloncesto universitario en EE.UU.

  • Detroit (EE.UU.), 4 abr (EFE).- La historia se repitió de nuevo, los Spartans de Michigan State superaron a un cabeza de serie número uno después de ganar por 82-73 a los Huskies de Connecticut en la primera semifinal de la Final Four del baloncesto universitario de la NCAA.

Detroit (EE.UU.), 4 abr (EFE).- La historia se repitió de nuevo, los Spartans de Michigan State superaron a un cabeza de serie número uno después de ganar por 82-73 a los Huskies de Connecticut en la primera semifinal de la Final Four del baloncesto universitario de la NCAA.

Los Spartans se enfrentarán el lunes, en el partido por el título nacional, con el ganador de la segunda semifinal que juegan los Tar Heels de Carolina del Norte y los Wildcats de Villanova.

Como se esperaba, el factor campo fue decisivo y los Spartans aprovecharon el apoyo masivo de los más de 72.000 espectadores que llenaron el Ford Field de Detroit, para conseguir la victoria y llegar por primera vez a la Final Four desde la temporada de 2000, cuando ganaron su segundo título nacional.

"Este triunfo significa mucho, mucho para una ciudad que en los dos últimos años no ha recibido más que malas noticias con la crisis económica", declaró el legendario Magic Johnson, ex jugador de los Spartans con los que la universidad ganó el primer título nacional en 1979, al derrotar al equipo de Indiana State, con Larry Bird.

Johnson, que estuvo sentado varias filas detrás del banquillo de los Spartans, dijo que se había dado el triunfo en el mejor momento, con el entrenador adecuado y con el equipo más fuerte.

"Todo ha sido una gran fiesta que ahora hay que completar cuando se dispute la gran final", destacó Johnson. "Es increíble ver cómo han reaccionado dos de los tres tercios de los 72.456 espectadores que estaban en el campo y vestían de verde".

Johnson será el lunes el encargado de presentar el balón del partido para la Gran final junto con Bird, su gran rival en el campo desde que eran universitarios, pero siempre grandes amigos.

Esta vez la gran estrella de los Spartans (31-6) fue el alero Rayman Morgan que destacó en el ataque de su equipo con 18 puntos, nueve rebotes, cinco balones recuperados y una asistencia, después de que en sus últimos partidos no estuvo bien.

Mientras que el escolta Kalin Luca lideró el ataque con 21 puntos y el reserva Korie Lucious llegó a los 11 para que los Spartans, bajo la dirección del entrenador Tom Izzo y con sus hombres bajos, le ganase la batalla a los altos de los Huskies, encabezados por el pívot junior Hasheen Thabeet, que logró 17 puntos.

El alero Stanley Robinson aportó un doble-doble de 15 puntos y 13 rebotes para los Huskies, que se fueron al descanso con un parcial perdedor de 38-36.

"Tengo a una cantidad de jóvenes que ahora están llorando", declaró Jim Calhoun, entrenador de los Huskies (31-5). "Pero han hecho una gran temporada. No ha sido fácil estar centrado con todo lo que nos ha sucedido en las últimas semanas y además hay que darle crédito a los Spartans y a Tom Izzo".

Calhoun reconoció que había anticipado que Morgan podría recuperar su mejor toque de muñeca y convertirse en un jugador decisivo y eso fue lo que sucedió.

"Lamentablemente me convertí en un profeta demasiado bueno porque acerté de lleno que nos iba a hacer mucho daño", señaló Calhoun.

La derrota fue la primera para los Huskies y Calhoun en las tres participaciones que han tenido en la Final Four después de haber ganado los títulos nacionales en 1999 y 2004.

Pero esta vez, la estrategia de Izzo fue perfecta, le ganó siempre la partida a Calhoun, especialmente en la defensa zonal fuera de la pintura, donde el equipo de Connecticut perdió el partido y el factor reserva iba a ser todavía más decisivo.

Encabezados por el escolta Lucious, los reservas de los Spartans aportaron 33 puntos por tan sólo siete de los Huskies, que sólo generaron ocho asistencias por 18 del equipo ganador.

Además en los triples, los Spartans definieron con 6 de 19 por 2 de 6 de los Huskies, que tampoco pudieron controlar el ritmo del partido que fue siempre del equipo de Michigan State.

Como se esperaba, los Huskies dominaron la pintura, pero la clave estuvo en los tiros desde el perímetro.

"Ha sido algo increíble", declaró Izzo. "Realizamos un gran partido aquí, pero todavía está por llegar lo mejor".

Izzo también le ganó la partida a Calhoun en el juego de transición y en la posesión del balón con sólo 11 pérdidas por 16 de los Huskies.

"Como sucedió ante los Cardenales de Louisville, la buena defensa, control del balón, asegurar la transición y establecer el ritmo del partido nos abrieron las puertas de la victoria", explicó Izzo.

El entrenador de los Spartans reconoció que el resurgir ofensivo de Morgan y Lucious, que en los tres partidos anteriores se habían combinado para 10 puntos, ayudó también muchísimo al triunfo.

"Ha sido un partido memorable que nunca voy a olvidar", admitió Izzo. "Excepto que ahora tenemos que conseguir el triunfo en otro más".

Pero mientras tanto en las calles de Detroit hay alegría y entusiasmo por el triunfo conseguido y esperan que el próximo lunes la celebración sea completa y como nuevos campeones nacionales del baloncesto universitario estadounidense.