Daly, un maestro del juego defensivo y de unir personalidades

  • Houston (EEUU), 9 may (EFE).- El baloncesto profesional está de luto al conocerse hoy el fallecimiento del entrenador Chuck Daly, el que fuese un auténtico innovador y maestro del juego defensivo con los "Bad Boys" de los Pistons de Detroit, con quienes ganó dos títulos de liga.

Houston (EEUU), 9 may (EFE).- El baloncesto profesional está de luto al conocerse hoy el fallecimiento del entrenador Chuck Daly, el que fuese un auténtico innovador y maestro del juego defensivo con los "Bad Boys" de los Pistons de Detroit, con quienes ganó dos títulos de liga.

Pero mucho mayor fue su éxito cuando se le encomendó nada menos que dirigir al primero y único "Dream Team" que ha habido en la historia del baloncesto de Estados Unidos a nivel de selección, el que llegó a los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 con todas las súper estrellas de las NBA.

Daly, de 78 años, miembro del Salón de la Fama, no pudo superar los efectos destructivos del cáncer de páncreas que se le había detectado, pero desde hace mucho tiempo su legado como profesional y persona está presente en el mundo del deporte del baloncesto.

Después de convertirse en el primer entrenador estadounidense que logró dos títulos de liga y una medalla de oro olímpica, la de Barcelona 92, Daly proyectó su clase e imagen a través de todo el mundo para ser un auténtico embajador del lado más positivo del espectáculo de la NBA.

Su carácter único, respetuoso y comprensivo hizo posible que bajo su dirección pudiesen convivir en completa armonía las personalidades más extremas como las que representaron en su momento el base Joe Dumars y el alero Dennis Rodman, cuando ambos jugaban con los Pistons.

Daly no tenía ningún secreto a la hora de imponer su autoridad dentro del equipo, simplemente preguntaba a los jugadores si aceptaban o no su dirección y de ahí su éxito con un equipo como los "Bad Boys".

"La clave del éxito de nuestra liga es que son los jugadores quienes ofrecen el espectáculo y cuando no te dejan que los dirijas, entonces ya te han mostrado el camino de salida", expresó Daly sobre el papel de los entrenadores dentro de los equipos. "Nunca me planteo mi trabajo a nivel individual sino como conjunto".

Esa fue la clave que le permitió con jugadores que no eran súper estrellas ganar dos títulos de liga consecutivos al frente de los "Bad Boys" de Detroit que superaron nada menos que a los míticos Celtics de Boston en la Conferencia Este con sus leyendas al frente y a Los Ángeles Lakers, en el Oeste.

Sin Daly en el banquillo nadie piensa que personalidades tan dispares como Dumars, Rodman, Isiah Thomas, Bill Laimbeer, Rick Mahorn, Vinnie Johnson y John Salley, los Pistons hubiesen podido ganar dos títulos de liga consecutivos y estar dos veces más en las finales de la Conferencia Este desde 1987 a 1991.

"Chuck no sólo entendía a la perfección el juego sino que también comprendía a las personas, las respetaba y le daba el margen de confianza que se merecían", declaró Dumars, actual presidente de los Pistons. "Era un auténtico maestro especial como profesional y persona".

Apodado "Daddy Rich", Daly llegó en 1983 a los Pistons para ponerlos al nivel de los intocables Celtics y Lakers durante toda la década de los 80 después de conseguir los títulos de la NBA en 1989 y 1990.

Después de nueve temporadas al frente de los Pistons, Daly, aunque nunca ganó el título de entrenador del año, si consiguió una marca como profesional de 638-437 durante la competición de liga y 71-42 en la de la fase final.

Los Pistons, en 1997, retiraron en su honor el número "2" por el número de títulos que Daly había logrado con el equipo y también fue elegido, en 1996, para formar parte de la lista de los 10 mejores entrenadores en la historia de la NBA y fue incluido en el Salón de la Fama, en 1994.

Pero su proyección triunfadora alcanzó la cima, en 1992, cuando encabezó al memorable 'Dream Team' en los Juegos Olímpicos de Barcelona.

Sin discusión fue el momento cumbre de su carrera, donde tuvo el privilegio de dirigir a jugadores ya legendarios como Michael Jordan, Magic Johnson, Larry Bird, Charles Barkley, David Robinson, John Stockton y Karl Malone y donde utilizó formaciones diferentes en cada partido.

Nadie dentro del equipo cuestionó ni los minutos ni los puntos anotados, todos comprendieron bajo la dirección de Daly que el único objetivo importante a conseguir era la medalla de oro y eso fue lo que lograron

Con su muerte, ocurrida en Jupiter (Florida), el deporte del baloncesto perdió al profesional que con su presencia siempre transmitió armonía, clase, dignidad y respeto tanto dentro como fuera de los campos de juego.

De ahí, que el propio comisionado de la NBA, David Stern, en un comunicado oficial, haya dicho que el vacío dejado por Daly dentro del baloncesto profesional nunca será llenado.