El Pamesa afronta la fase final como camino rápido al tercer título de su historia

  • Valencia, 29 mar (EFE).- El Pamesa Valencia disputará a partir del próximo viernes en la ciudad italiana de Turín la fase final de la Eurocopa, que se va a convertir para el equipo valenciano en un camino rápido hacia la posibilidad de lograr el tercer título de la historia de la entidad.

Valencia, 29 mar (EFE).- El Pamesa Valencia disputará a partir del próximo viernes en la ciudad italiana de Turín la fase final de la Eurocopa, que se va a convertir para el equipo valenciano en un camino rápido hacia la posibilidad de lograr el tercer título de la historia de la entidad.

Con sólo tres triunfos, el equipo valenciano puede este título y sobre todo, puede ganarse una plaza para la próxima edición de la Euroliga, lo que le permitiría convertirse en uno de los equipos de la elite del baloncesto europeo.

Cuando aún no está definido el modelo de la Euroliga de la próxima campaña y con dos propuestas casi opuestas encima de la mesa de negociación, sólo un punto parece estar a salvo de cualquier variación y es que el ganador de la Eurocopa obtendrá también un sitio en la competición.

Con ese suculento premio, el Pamesa afronta una cita que le puede servir para cubrir con nota una temporada en la que los resultados obtenidos hasta ahora confirman que continúa un paso por detrás de los mejores clubes de la Liga ACB.

Esa situación hace que en la entidad no exista demasiada confianza en las posibilidades del equipo en el cruce de cuartos de final de la competición nacional española, una cita a la que parece que el equipo que entrena Neven Spahija podrá clasificarse pero que se ve complicado que pueda superar.

Complicado es el camino de la competición española hacia la Euroliga y grande la distancia que le separa aún de los mejores equipos del país, por lo que la fase final de la Eurocopa supone un atajo atractivo aunque peligroso para estar el año que viene entre los grandes de Europa.

Por trayectoria histórica y por presupuesto, el Pamesa está obligado a competir con cualquiera de los otros siete equipos clasificados para esta fase final y para imponerse al menos a la mitad de ellos.

Sin embargo, una derrota como la sufrida ante el DKV Joventut en el primer encuentro de esta misma cita en su anterior edición, haría que el proyecto que ha puesto en marcha el Pamesa con la llegada del técnico Neven Spahija retrocediera varios peldaños.

El Khimki, su rival del viernes en cuartos de final es otro de los equipos con la entidad suficiente como para aspirar al título. De hecho, fue uno de los clubes más activos del pasado verano y disparó su presupuesto con el fichaje de jugadores como el argentino Carlos Delfino o el español Jorge Garbajosa.

Además, y como le ocurrió al Pamesa con el cambio de Fotis Katsikaris por Spahija, los dirigentes de la entidad, descontentos con la evolución del equipo, decidieron apostar por un cambio en el banquillo hace algunos meses y se hizo cargo del mismo Sergio Scariolo, ex del Unicaja Málaga, Real Madrid y Tau Cerámica, entre otros.

La capacidad del técnico italiano, que ha sido nombrado recientemente seleccionador español, para preparar este tipo de torneos será otro de los obstáculos que deberá superar el equipo valenciano, pero el premio final, merece y exige hacerlo.