Francisco de la Maza arbitrará mañana en el Real Madrid-DKV Joventut su partido 700 en la ACB

MADRID, 15 (EUROPA PRESS)

Francisco de la Maza arbitrará mañana, en el primer encuentro de la serie de cuartos de final entre el Real Madrid y el DKV Joventut, su partido 700 dirigidos en la ACB, mientras que Juan Luis Redondo sumará 600 el domingo en el Unicaja-Kalise Gran Canaria.

De la Maza se convertirá en el tercer colegiado de los que todavía están en activo que alcanza esta cifra, por detrás de Xavier Amorós (779) y Juan Carlos Mitjana (768).

El árbitro vizcaíno debutó en la máxima competición nacional en la temporada 1988-89, cumpliendo así 21 campañas en la ACB. "Es un orgullo alcanzar una cifra así, aunque te das cuenta que te vas haciendo mayor. Poder estar tantos años en la ACB, la liga más potente de Europa, supone algo muy importante para mí", expresa.

"Lo más importante creo que fue el cambio de dos a tres árbitros. Además, como es lógico, nos hemos tenido que ir adaptando a los cambios propios del juego y del reglamento, pero en general no hay grandes diferencias con respecto a años anteriores", añade.

En el aspecto positivo, recuerda el primer partido en una final por el título, "el Unicaja-Barça en Málaga del triple de Ansley" y en el negativo, el duelo entre el Gijón y el Manresa, "que después de haber sido dos años antes campeón de liga, perdió y este encuentro y certificó su descenso".

REDONDO CUMPLE EL 600.

Mientras, Redondo debutó también en la 1988-89, aunque bromea sobre su compañero: "Kiko es más 'pitón', por eso me lleva 100 de ventaja. Es broma, la verdad es que es un grande del arbitraje".

"Estoy contento con lo que hecho en la competición y porque noto el reconocimiento de jugadores, de técnicos, de compañeros y de la gente que está a mi alrededor. Sin ellos no podría haber alcanzado una cifra así", expresó el madrileño.

"De todo lo que he vivido en estos años, creo que escogería lo más reciente, la final de la Copa del Rey. Mi trayectoria es larga, pero poder estar en ese partido ha sido muy entrañable, por ser en Madrid y por mis compañeros, Juan Carlos Arteaga y José Antonio Martín Bertrán, que somos de la misma generación y hemos crecido juntos en esto del arbitraje. Ha sido muy bonito", destacó.