Los Celtics apelan a la épica y los Lakers a su gran superioridad en las semifinales de la NBA

  • Houston (EEUU), 13 may (EFE).- Todo un mundo de contrastes el que se volvió a dar en las semifinales de conferencia de la NBA, con unos Celtics de Boston que siguen apelando a la épica para conseguir otra victoria milagrosa y con unos Lakers que de nuevo hicieron valer su gran superioridad para recuperar imagen.

Los Celtics apelan a la épica y los Lakers a su gran superioridad en las semifinales de la NBA

Los Celtics apelan a la épica y los Lakers a su gran superioridad en las semifinales de la NBA

Houston (EEUU), 13 may (EFE).- Todo un mundo de contrastes el que se volvió a dar en las semifinales de conferencia de la NBA, con unos Celtics de Boston que siguen apelando a la épica para conseguir otra victoria milagrosa y con unos Lakers que de nuevo hicieron valer su gran superioridad para recuperar imagen.

Ambos equipos lograron su gran objetivo del triunfo en el quinto partido de sus correspondientes eliminatorias de semifinales de la Conferencia Este y Oeste y se pusieron con ventaja de 3-2 al mejor de siete.

Los primeros en conseguir el triunfo fueron los Celtics, y lo hicieron con suspense y drama hasta el final después de remontar una desventaja de 14 puntos en el cuarto periodo. Vencieron 92-88 a los Magic de Orlando, que por segundo partido consecutivo en los últimos minutos se quedaron sin el triunfo.

Ahora, los Magic llegan al sexto partido del jueves, en su campo del Amway Arena, con la única opción de ganar si quieren seguir en la competición y forzar el séptimo y decisivo.

Muy pocos creían que los Celtics después de ser dominados durante los tres primeros periodos del partido y comenzar el cuarto periodo con racha de 4-10 y parcial de 63-77, cuando faltaban 8:48 minutos para concluir el tiempo reglamentario, pudiesen darle la vuelta al marcador.

Pero surgió el corazón de los campeones, esta vez representado en el factor sorpresa por el base reserva Stephon Marbury, que anotó 12 puntos en el cuarto periodo, y el "milagro" fue posible de nuevo para los Celtics, que vieron como con una racha de 13-0 se ponían con ventaja de 86-85 y 1:20 minuto para concluir el partido.

El autor de la canasta de la ventaja decisiva fue el escolta Ray Allen, que anotó un triple monumental, el segundo del partido en cinco intentos, después de haber tenido otra noche irregular con sólo tres aciertos en 11 tiros de campo.

El delirio se apoderó de los seguidores de los Celtics, que llenaban el Northbank Garden, mientras que el los Magic eran incapaces de reaccionar después de haber estado nada menos que 5:19 minutos sin anotar un sólo punto.

Con la ventaja los Celtics también hicieron una gran defensa y aseguraron la victoria con los tiros desde la línea de personal de Eddie House, Allen y el alero Glen "Big Baby" Davis, que volvió a ser el líder del ataque de los Celtics al conseguir 22 puntos con siete rebotes.

Si Davis fue el héroe del cuarto partido con la canasta en la última décima de segundo que les dio el triunfo 85-96, de nuevo se consagró como la gran revelación del equipo en la fase final y nada menos que cubriendo la ausencia del alero estrella Kevin Garnett.

Marbury volvió a saber aprovechar su oportunidad y jugó sólo 15 minutos, pero anotó 5 de 10 tiros de campo, incluido un triple en dos intentos, y 1-1 desde la línea de personal, y dio también dos asistencias.

El alero Paul Pierce aportó 19 puntos (6-11 y 7-7 ), capturó nueve rebotes, repartió ocho asistencias y recuperó dos balones en una gran labor de equipo.

Especialmente porque el base Rajon Rondo no tuvo su mejor noche y se quedó con sólo seis tantos después de fallar nueve de 12 tiros de campo, incluidos tres intentos de triples, capturó nueve rebotes, dio cinco pases de anotación y perdió tres veces el galón, de las ocho que registró el equipo.

Allen se quedó con sólo 13 tantos, pero logró el triple decisivo, después de haber superado una racha de 11 tiros desde fuera del perímetro fallados, la más larga en la historia de la fase final.

Los Magic volvieron a tener en sus manos el triunfo, pero ni el alero turco Hedo Turkoglu ni el base Rafer Alston fueron capaces de aprovechar las dos posesiones de balón que les hubiese permitido ponerse por delante en el marcador después que anotó el triple Allen.

Una vez más, los Magic tampoco tuvieron al jugador líder que se encargarse de hacer los tiros decisivos, porque el pívot Dwight Howard, el alero Rashard Lewis y el propio Turkoglu fallaron.

Howard en su línea de conseguir un doble-doble aportó 12 puntos con 17 rebotes para llegar al vigésimo primero que consigue en la fase final, nueva marca en la historia de la NBA.

Mientras que Lewis con 19 puntos y Turkoglu, que aportó 18 tantos, encabezaron la lista de los encestadores de los Magic, pero ninguno pudo ser el héroe que tanto necesitó su equipo.

Si en el Este hubo emoción, suspense y dramatismo hasta el último segundo, en el Oeste se dio un esperpento de partido de semifinales, con unos Lakers que quisieron lavar la mala imagen que habían dado el pasado domingo en Houston y ganaron por paliza de 118-78 al equipo tejano de los Rockets.

Lo único aprovechable del partido para los Lakers fue el triunfo, que los pone con ventaja de 3-2 en la serie, y para los Rockets el haber aprendido como hacer las cosas cuando el jueves se enfrenten en el Toyota Center para el sexto partido.

El entrenador de los Rockets, Rick Adelman, de nuevo sorprendió a Phil Jackson, que pensaba que el equipo de Houston iba a luchar al máximo para lograr el triunfo, pero lo que hizo fue un "amago" de lucha al comienzo y luego dejó que los Lakers descubriesen sus cartas.

Adelman ya sabe como afrontar el partido del jueves, tanto si se encuentra con la mejor versión de los Lakers como si es la "apática", y las opciones del equipo tejano para conseguir la victoria vuelven a ser importantes.

De ahí que los Lakers cumplieron con los pronósticos gracias a la aportación de Kobe Bryant, líder del equipo, que aportó 26 puntos, apoyado por el doble-doble del ala-pívot español Pau Gasol, que consiguió 16 puntos con 13 rebotes.

También sirvieron los 14 puntos del pívot Andrew Bynum y los 13 del alero de origen dominicano Trevor Ariza, el jugador revelación de los Lakers esta temporada.

Mientras que los Rockets, sin sus estrellas Yao Ming y Tracy McGrady, ambos vestidos con trajes impecables de calle, junto a sus compañeros, se limitaron a buscar la formula ganadora para el sexto partido, que es el que realmente les importa.

Como sucedió con el cuarto, en el que no sorprendieron a los Lakers, simplemente jugaron mucho mejor en todos los aspectos, mientras que en el quinto dejaron al equipo angelino que se creyese que son superiores y los grandes favoritos a estar en las finales, siempre que consigan el triunfo que aun les falta para clasificar.

Además también permitieron que Jackson se convirtiese en el primer entrenador en conseguir 200 triunfos en partidos de la fase final y que las estrellas de Hollywood se quedasen felices.