Se aprieta la clasificación en los puestos finales de la Liga ACB

  • Madrid, 8 mar (EFE).- La vigésima sexta jornada de la Liga ACB ha registrado un movimiento sísmico en las profundidades de la clasificación, con victorias de los tres últimos, que hace que se aprieten las diferencias y comiencen los codazos para ubicarse fuera de las posiciones de descenso.

Se aprieta la clasificación en los puestos finales de la Liga ACB

Se aprieta la clasificación en los puestos finales de la Liga ACB

Madrid, 8 mar (EFE).- La vigésima sexta jornada de la Liga ACB ha registrado un movimiento sísmico en las profundidades de la clasificación, con victorias de los tres últimos, que hace que se aprieten las diferencias y comiencen los codazos para ubicarse fuera de las posiciones de descenso.

El Cajasol comenzó el sábado venciendo al iurbentia Bilbao por 80-66, dejando bien a las claras que no piensa cejar en su empeño por salvarse.

El único problema es que su gran paso adelante quedó un poco minimizado con las victorias dominicales de Vivemenorca, ante Fuenlabrada (78-75) y CAI Zaragoza en Manresa (67-71).

El Murcia también estuvo a punto de lograrlo, pero finalmente sucumbió en San Sebastián ante el Bruesa por un único punto de diferencia (84-83).

Los peor parados de la jornada fueron Granada y MMT Estudiantes, que perdieron en casa ante Pamesa y Barcelona, respectivamente y ven cómo parte de su pequeña ventaja se pierde en el limbo y tienen necesidad de volver a mirar atrás y apretar el paso para no verse sobrepasados.

El Real Madrid tenía un duro rival para terminar una mala semana tras las derrotas en Bilbao y en Barcelona en la Euroliga. El DKV Joventut podía poner en un serio apuro a Joan Plaza y sus jugadores, que sin embargo supieron reaccionar bien y ganar con convicción y contundencia. Su premio, la tercera plaza.

El Unicaja también ganó, sobreponiéndose a las bajas que se le acumulan una semana si y otra también. Además lo hizo ante un rival nada fácil como el Kalise Gran Canaria.

El Tau descansó y vio todo desde la bonanza y comodidad que da el puesto de líder, máxime sin tener a nadie acosándote desde demasiado cerca.