Habrá un nuevo campo en Miami y otra suspensión por esteroides

  • Houston (EE.UU.), 24 mar (EFE).- Dentro del mundo del béisbol de las Grandes Ligas, la competición del Clásico Mundial ha pasado desapercibida, y de ahí que el centro de atención haya sido la aprobación para la construcción de un nuevo campo, en Miami, y la suspensión por esteroides al lanzador dominicano Kelvin Pichardo.

Houston (EE.UU.), 24 mar (EFE).- Dentro del mundo del béisbol de las Grandes Ligas, la competición del Clásico Mundial ha pasado desapercibida, y de ahí que el centro de atención haya sido la aprobación para la construcción de un nuevo campo, en Miami, y la suspensión por esteroides al lanzador dominicano Kelvin Pichardo.

La batalla de una década de los Marlins de Florida para construir un nuevo estadio superó su último obstáculo político después que los comisionados del condado de Miami-Dade aprobaron el lunes en la noche el plan para su construcción.

El proyecto presentado por el equipo de la construcción de un estadio con techo retractable por valor de 515 millones de dólares al final salió adelante.

Antes también había superado una audiencia pública obligatoria de de nueve horas, para al final los 13 comisionados del condado aprobaron la construcción del estadio en el lugar donde estaba el desaparecido Orange Bowl.

La construcción debe comenzar este mismo verano, con el fin de abrir el estadio para la temporada 2012, mientras que se cumple también el objetivo de establecer nuevos puestos de trabajo.

Los Marlins han ganado dos campeonatos de la Serie Mundial, pero nunca podían convencer a los políticos de Florida a que ayudaran a financiar la construcción de un nuevo estadio.

Desde que comenzó su andadura en las Grandes Ligas, la temporada de 1993, el equipo ha tenido que compartir el campo del Dolphin Stadium, donde se ha jugado la segunda ronda del Clásico Mundial de Béisbol, los Delfines de Miami, equipo que milita en la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL).

El nuevo estadio tendrá una capacidad de 37.000 asientos y será construido cerca del sector financiero de Miami para que pueda generar mayor asistencia de espectadores.

Mientras la nota negativa de la jornada la protagonizó Pichardo, que fue suspendido por los Gigantes de San Francisco con 50 partidos al arrojar resultados positivos en un examen antidopaje por consumo de una substancia que mejora el rendimiento deportivo.

La información fue ofrecida por la oficina de la liga que se encarga del programa contra la lucha por el uso de esas substancias prohibidas dentro de las Grandes Ligas.

Pichardo, de 23 años, que todavía no ha jugado en ningún partido de las mayores, cumplirá su suspensión al inicio de la temporada y perderá alrededor de la tercera parte de su salario de 65.000 dólares en las menores.

"Los Gigantes están decepcionados tras haberse enterado de que uno de nuestros jugadores, Kelvin Pichardo, arrojó positivo en una prueba para detectar drogas que mejoran el rendimiento", dijo el equipo en un comunicado, a la vez que reiteraba su apoyo completo al programa antidopaje.

El comunicado también señala que le darán todo el apoyo y asesoría a Pichardo durante el tiempo que dure la suspensión.

Pichardo se convirtió en el tercer pelotero sancionado este año por el programa contra el consumo de drogas en Grandes Ligas.

El primero fue el relevista puertorriqueño J.C. Romero, de los Filis de Filadelfia, y el lanzador mexicano de las menores Sergio Mitre, de los Yanquis de Nueva York.

Ambos fueron suspendidos durante 50 partidos cada uno el 6 de enero, luego de encontrarse que consumieron substancias prohibidas, mismas que aparecen en suplementos de venta sin necesidad de receta médica.

Tampoco le fue bien en la jornada al torpedero venezolano Alex González ha vuelto lesionarse tras sufrir una distensión en el muslo derecho en un partido de pretemporada con los Rojos de Cincinnati.

González se lesionó cuando corrió para un hit al cuadro interior durante el segundo episodio del partido que los Rojos le ganaron el lunes por 3-0 a los Azulejos de Toronto.

Mejor le van las cosas al lanzador cubano Liván Hernández, que está haciendo méritos para ser el quinto el quinto abridor de la rotación de los Mets de Nueva York.

Hernández lanzó cinco entradas con solidez el lunes en un partido de ligas menores, en el que permitió una anotación, cinco indiscutibles y sacó siete ponches.

"Ha estado muy bien. Está saludable, sabe como trabajar desde el montículo y no tengo quejas sobre sus lanzamientos o su colocación", comentó el piloto de los Mets, Jerry Manuel, cuando valoró la participación de Hernández.

El derecho cubano, que ganó una Serie Mundial con los Marlins de Florida, completaría una rotación que incluye al zurdo venezolano Johan Santana, Mike Pelfrey, John Maine y el mexicano Oliver Pérez.

Su principal competidor por el puesto, el venezolano Freddy García, no tuvo una buena actuación al ser castigado con tres carreras y ocho imparables en cuatro entradas, a pesar de que demostró un incremento en la velocidad de sus envíos.