Los Yanquis escucharon a Selig y redujeron el precio de las entradas

  • Nueva York (EEUU), 28 abr (EFE).- La preocupación del comisionado del béisbol profesional Bud Selig por el alto precio que habían puesto los Yanquis de Nueva York para las mejores asientos de su nuevo estadio fue tenida en cuenta por el equipo que hoy informó de la reducción en los mismos.

Nueva York (EEUU), 28 abr (EFE).- La preocupación del comisionado del béisbol profesional Bud Selig por el alto precio que habían puesto los Yanquis de Nueva York para las mejores asientos de su nuevo estadio fue tenida en cuenta por el equipo que hoy informó de la reducción en los mismos.

De acuerdo a un comunicado oficial de los Yanquis, los asientos de las primeras 48 filas del nuevo Yankee Stadium, que se encuentra en la Palco de las Leyendas, situado entre la mitad de los banquillos de los equipos y zona de fotos, han sido reducidos de 2.500 dólares a 1.250 dólares.

También otras tres secciones de los laterales del campo, en la zona de "foul" han sido reducidos de 1.000 dólares a 650 dólares.

El asociado general del equipo Hal Steinbrenner reconoció que no se habían vendido algunos abonos para toda la temporada en las mejores posiciones del campo y en su política que los seguidores de los Yanquis pudiesen disfrutar de lo mejor habían considerado la reducción del precio.

De acuerdo a Steinbrenner, la reducción se va a dar sólo para esta temporada, lo que significa que no será permanente.

Por su parte, el asambleísta de Nueva York, Richard Brodsky, un fuerte crítico al nuevo campo y a la política de los Yanquis, dijo que la reducción no era suficiente.

"Ha sido una obra pagada por el público y de nuevo, aun en la reducción de los precios, los neoyorquinos han sido excluidos de poder tener acceso al bello edificio construido", demando Brodsky. "Todo continúa siendo un desastre".

Los Yanquis estaban cobrando de 500 dólares a 2.625 dólares por el Palco de las Leyendas, en 25 secciones del nuevo Yankee Stadium en las primeras nueve filas en torno a los jardines, un área que contiene 1.895 asientos.

Mientras que los asientos se llenaron para el abridor de 16 de abril, fueron más de medio vacío para los otros cinco juegos que disputaron en el nuevo estadio.

Algunos sectores enteros no se llenaron, pero es posible que las entradas para otros puestos fueron comprados por personas que no asistieron o pasaron mucho tiempo en los tres exclusivos restaurantes y salones.

Los Mets tienen menos asientos de lujo y también los precios son más bajos al estar entre los precios de 175 dólares y 495 dólares para 1.567 localidades.

Por su parte, Selig, la pasada semana, ya cuestionó que los asientos vacíos que se veían en los nuevos campos del Yankee Stadium, que costó 1.500 millones de dólares, y en el Citi Field, el de los Mets de Nueva York, que valió 800 millones de dólares, no era la mejor imagen y señal para el deporte pasatiempo nacional.

Aunque también admitió que no tenía ningún tipo de poder para que ambos equipos valoraran la posibilidad de reducir los precios, algo que ya respondió de manera positiva los Yanquis.

"Ellos van a discutir, y con independencia de los ajustes que quieren hacer, deberían hacer", valoró Selig. "Yo no sería presuntuoso hablar de lo que debe o no deben decidir los directivos de los equipos".

Selig reiteró que confiaba plenamente en la gestión económica que realizan los directivos de ambos equipos y la sensibilidad que poseen para hacer siempre lo mejor de cara a los aficionados.

El comisionado Selig fue mucho más crítico con los medios de comunicación al tratar el asunto de lo elevado de los precios en los nuevos estadios.

"Han tenido un buen comienzo de temporada en cuanto a asistencia después de lograr promedios de 44.000 y 37.000 aficionados por partido, respectivamente, para los Yanquis y los Mets", valoró Selig.

El comisionado del béisbol también ha reiterado su satisfacción por la asistencia general que se ha dado entre los 30 equipos de las Grandes Ligas, a pesar de la grave crisis económica por la que atraviesa el país.

De acuerdo a los últimos datos que posee la oficina del comisionado, hasta el momento se han dado un promedio de 29.612 aficionados por partido para cada uno de los 30 equipos, un cinco por ciento menos del que se registró el año pasado.

Selig está convencido que por los primeros resultados que se han dado en la asistencia demuestra que los directivos de los equipos lo están haciendo bien en una situación nada fácil, en plena crisis económica, subida de la tasa de desempleo y disminución de los apoyos publicitarios.

El comisionado de las Grandes Ligas piensa que otro de los aspectos importantes en la buena marcha de la nueva temporada es el excelente rendimiento deportivo que están aportando los equipos en el campo.