Anna Tarrés: "El punto que falta es perfeccionar la técnica"

"Es de las veces que mejor ha nadado el equipo"

LONDRES, 10 (EUROPA PRESS)

La seleccionadora española de natación sincronizada, Anna Tarrés, aseguró que la final por equipos de este viernes en los Juegos de Londres, en la que sus pupilas se llevaron el bronce, "ha sido una de las mejores veces que han nadado" y añadió que si no se pudo revalidar la medalla de plata de Pekín es porque "hay que mejorar el nivel técnico".

No obstante, la responsable de convertir la sincronizada en la hacedora de la deportista española más laureada en unos Juegos aseguró "estar encantada" por la actuación de las nadadoras: "Lo he visto muy bien, lo he visto a la altura, acrobacias espectaculares, energía por todas partes, quizá nos ha faltado un poquito ese final, final, de darle un poquito más de potencia, pero diría que una de las mejores veces que ha nadado el equipo".

En esta ocasión, como ya había acontecido en el Mundial de Shanghai, China logró hacerse con el segundo escalón del podio, una posición que las suyas habían conseguido hace cuatro años en Pekín. Sin embargo, Tarrés tiene su propia receta al respecto. "Ese punto que nos falta para poder ganar a las chinas lo tenemos que sacar de la mejora de la ejecución y de la técnica individual de las nadadoras", desveló.

En consecuencia, declaró que "no hay mucho secreto", ya que la ecuación es sencilla: "Estamos a la altura a nivel artístico y hay que mejorar el técnico". Aún así, insistió en reconocer el buen hacer de las suyas en la piscina del Aquatics Centre londinense. "Creo que nosotras somos las que más transmitimos al público porque hacemos coreografías a la carta: la música está totalmente integrada con el movimiento, con el vestuario, las acrobacias y esto hace que sea mucho más espectacular".

AS EN LA MANGA

En esta ocasión, además, contribuyó el as en la manga que las españolas se guardaban para la final, para la que las se cortaron el pelo con el objetivo de integrar mejor el casquete al traje de baño y mimetizarse más con los peces que representaron una coreografía inspirada en el océano.

"Ayudó al equipo a meterse en situación, a focalizar y a centrar todas las energías hacia estar juntas para que el salto salga, la potencia individual al servicio del equipo y en sólo mirar la medalla", una aproximación que, sin embargo, no las desviaba del objetivo fundamental de lograr podio, independientemente de qué escalón. "Pensando en ganar la plata, nos podíamos quedar sin el bronce. Hoy era muy importante porque si hubiéramos fallado las acrobacias hubiéramos tenido algún problema", concluyó.