Natalia Rodríguez y Jesús España colocan a España en el medallero

  • Turín (Italia), 7 mar (EFE).- Natalia Rodríguez consiguió su primera medalla internacional con un segundo puesto en 1.500 y Jesús España la tercera en los Europeos en pista cubierta, lo que permitió a España asomar la cabeza al medallero a falta de una sola jornada en Turín (Italia).

Natalia Rodríguez y Jesús España colocan a España en el medallero

Natalia Rodríguez y Jesús España colocan a España en el medallero

Turín (Italia), 7 mar (EFE).- Natalia Rodríguez consiguió su primera medalla internacional con un segundo puesto en 1.500 y Jesús España la tercera en los Europeos en pista cubierta, lo que permitió a España asomar la cabeza al medallero a falta de una sola jornada en Turín (Italia).

Para que se cumplan las previsiones de ocho medallas de la Federación Española el equipo español tendrá que cuajar una jornada casi perfecta este domingo, día de la clausura, que pondrá en acción a ocho atletas españoles en las finales.

Natalia Rodríguez tuvo que hacer todo el trabajo para ganar la medalla de plata, pocos minutos después de que Jesús España abriera la cuenta española con su bronce en 3.000.

La tarraconense, que había sido sexta en la final olímpica de Pekín, cumplió su promesa de hacer todo lo posible para ganar, pero al final surgió, incontenible, la rusa Anna Alminova para llevarse el título. Hace ocho años Natalia obtuvo el mismo puesto en los Europeos sub 23 de Amsterdam pero hasta hoy no había logrado una sola medalla en categoría absoluta.

Otra rusa, Natalya Yevdokimova, marcó el paso en las primeras vueltas (1:08.07 el 400), mientras la Natalia española se tapaba en el centro del grupo, pero a 700 metros del final la tarraconense aceleró para tomar la cabeza.

A dos vueltas, Rodríguez iba primera con las dos rusas a su espalda. Al toque de campana, Alminova dio un fuerte tirón y abrió un hueco insalvable para la española. Alminova venció con una marca de 4:07.76, seguida de Natalia Rodríguez (4:08.72) y de la eslovena Sonja Roman (4:11.42).

Jesús España dio al equipo la primera medalla con su tercer puesto en la final de 3.000, que ganó el británico Mo Farah con la mejor marca en la historia del torneo (7:40.17). Para el de Valdemoro era su tercer bronce en Europeos bajo techo, después de los conseguidos en Viena 2002 y Birmingham 2007.

El leonés Sergio Sánchez se recuperó de un mal comienzo y progresó hasta el cuarto puesto (7:45.29), y Francisco España, hermano del medallista de bronce, terminó noveno con 8:03.45.

Al frente del trío británico Mark Draper tomó la cabeza con decisión. Sergio y Francisco se quedaron cortados, y a continuación tomó el relevo Mo Farah, que venía de entrenarse en su país de origen, Somalia. Los británicos estaban dispuestos a romper la carrera desde el primer kilómetro, que pasaron en 2:33.54.

Jesús España resistió la tarascada pero iba sufriendo mucho, a punto de quedarse. El segundo kilómetro lo pasó Farah en 5:06.63 y ahí el madrileño dijo basta. Por delante se fueron el británico y el francés Bouabdellah Tahri. Jesús alcanzó al turco Selim Bayrak y le batió en la lucha por la medalla de bronce.

El atletismo español volverá a tener tres atletas, Arturo Casado, Diego Ruiz y Alvaro Rodríguez, en la final de 1.500 y mantiene vivas sus esperanzas de reeditar el triplete de Birmingham 2007 pese a la ausencia del actual campeón, Juan Carlos Higuero, y del subcampeón, Sergio Gallardo.

Diego Ruiz, líder del ránking europeo del año con 3:36.42, partió en la primera serie, lanzada por el alemán Wolfram Mueller a 1:58.67 el 800. El burgalés se situó arriba para recorrer el último giro. Pasaban los tres primeros y llegó segundo con 3:41.37, tras el alemán (3:41.37), a salvo de los accidentes de quienes se jugaban la final por detrás.

Casado y Rodríguez coincidieron en la segunda carrera. Al principio dejaron hacer a otro alemán, Carsten Schlangen,y al holandés Bas Eefting. Pasaron los 800 en 1:59.88 y los dos españoles se pusieron a la estela del corpulento alemán.

Al entrar en la última vuelta Rodríguez tomo la cabeza, Casado le siguió y ambos llegaron sin novedad a la meta, aunque se les intercaló el veterano portugués Rui Silva. Venció el vallisoletano en 3:42.89 y Casado fue tercero con 3:43.02.

El capitán del equipo, Manuel Martínez, recuperó su condición de lanzador de elite después de su incursión en el cine al meterse en la final de peso con un lanzamiento de 19,92 metros, mejorando de golpe en 64 centímetros su marca anterior del año.

Fue un golpe de autoridad del leonés, que con la tercera mejor marca de la calificación arrebató al campeón de España, Borja Vivas, la hegemonía nacional. Martínez ya sabe lo que es ser campeón mundial y de Europa bajo techo, y mañana se propone superar los 20 metros, marca que le acercaría, según sus cálculos, a la medalla.

El debutante Vivas pagó la novatada: fue el último entre 19 competidores con un tiro de 18,44.

Los sevillanos Luis Alberto Marco y Manuel Olmedo disputarán la final de 800 metros y, paradójicamente, el actual subcampeón, Miguel Quesada, tendrá que verla desde la grada, eliminado por diez centésimas.

Las semifinales seleccionaban a los tres primeros (sin repesca) para la final, y a Olmedo le cupo en suerte la primera, con el favorito, el ruso Yuri Borzakowski, que se puso al frente ya en la segunda vuelta. Pasó el 400 en 55.04, con el sevillano quinto.

Olmedo llegó cuarto a la última curva y en la recta se ganó la final adelantando al italiano Lukas Rifeser. Acabó tercero en 1:49.52.

En la segunda, Marco, campeón de España, y Quesada, corrieron distinta suerte. El sevillano tomó la cabeza, pasó el 400 en 57.56, el catalán progresó hasta el tercer puesto. Ahí se puso al frente el sueco Mattias Claesson, que ganó en 1:51.55, seguido de Marco (1:51.88). Quesada apretó los dientes en la recta pero so pasó del cuarto puesto (1:42.12), que le dejaba fuera de la final.

La madrileña Nuria Fernández pasó sin problemas a la final de 3.000 metros pero, poco habituada a la distancia, confesó que se llegó a preguntar por qué no había corrido los 1.500, en la que tiene la mejor marca mundial del año (4:01.77).

Nuria no se percató de que con su ataque al entrar en el último giro ya había hecho la selección de las cuatro que pasaban por puestos y gastó más fuerzas de las necesarias. Terminó segunda en 8:58.02, mejor marca personal en su segunda carrera en la distancia.

La cántabra Ruth Beitia vivió la calificación más fácil de su vida en altura. Un solo salto, con el listón en 1,85 metros, la colocó en la final, en la que confía en ganar una medalla.