(Ampl.) El noruego Boasson Hagen suma un triunfo de categoría en la séptima etapa y Di Luca sigue líder

Armstrong y sus compañeros del Astana protestan con un maillot borroso los impagos del equipo kazajo

CHIAVENNA (ITALIA), 15 (EUROPA PRESS)

El ciclista noruego Edvald Boasson Hagen (Team Columbia High Road) se adjudicó la séptima etapa de la edición Centenaria del Giro de Italia, que discurrió entre la ciudad austriaca de Innsbruck y la italiana de Chiavenna sobre 244 kilómetros, mientras que Di Luca guardó la 'maglia rosa'.

La victoria del nórdico fue de categoría. Hagen, que formó parte de un grupo de cinco escapados compuesto por Robert Hunter, el veterano Alessandro Bertolini, Pavel Brutt y Davide Vigano, esperó a su momento para asestar el golpe definitivo con una claridad indiscutible en una etapa en la que Lance Armstrong perdió 18 segundos respecto al líder de la prueba.

Hagen, noruego de 21 años, se aprovechó del trabajo del ruso Brutt yendo a rueda la recta final del inacabable recorrido, que dispuso hoy la ronda italiana (casi seis horas sobre la bici). Cuando restaba medio kilómetro se lanzó a por la victoria y la consiguió con creces.

Este triunfo, el quinto para un noruego en la historia del Tour, le permite redimirse por su segunda plaza en la jornada de ayer, además de culminar una enorme etapa. Hunter no estuvo a la altura a pesar de su intento y Bertolini acusó el esfuerzo de la escapada en solitario que protagonizó durante buena parte del día.

El otro gran protagonista de este Giro, el estadounidense Lance Armstrong perdió 18 segundos respecto a la cabeza de carrera en una jornada que no era propicia para abrir grandes ventajas ni grandes castigos. Sin embargo, el heptcampeón del Tour destacó por su maillot borroso. El de Texas, al igual que sus compañeros, protestó por los impagos del Astana.

El liderato sigue en manos de Di Luca, que guarda los cinco segundos de renta sobre el sueco Thomas Lovkvist, segundo en la clasificación y es que hoy la línea de meta no supuso el límite para establecer diferencias sino que fue a falta de tres kilómetros para la meta cuando se 'picaron' los tiempos.

Así, los últimos 3.000 metros 'sólo' pusieron en juego la victoria de una etapa que estuvo marcada por la fuerte lluvia en su tramo final. La escapada de la jornada llevó la firma de Ishaychev, Facci, Klimov y Huzarski, quienes quisieron hacerse un hueco con casi cuatro minutos de ventaja.

Finalmente, el poder del pelotón en la bajada acabó por engullirlos y dejar el triunfo para los más valientes sobre el asfalto mojado. Mañana el Giro afronta su octavo capítulo sobre 208 kilómetros de recorrido que discurrirán entre las localidades de Morbegno y Bérgamo, con el Culmine di San Pietro como principal escollo.