Contador se muestra "satisfecho" tras visitar las etapas pirenaicas del próximo Tour de Francia

MADRID, 14 (EUROPA PRESS)

El ciclista español Alberto Contador (Astana) se mostró "satisfecho" tras haber estado conociendo en los últimos días las etapas de los Pirineos del próximo Tour de Francia y, más especialmente, la subida a Ordino-Arcalís, el único final en alto que la ronda gala tendrá este año en esta cadena montañosa.

"Me habían hablado tanto de lo flojo que era el puerto que cuando lo he visto me he llevado una grata sorpresa. Es una subida más idónea para mis características que La Rabassa o Pla de Beret. No habrá dureza previa en la etapa, pero llegaremos abajo con 200 kilómetros en las piernas y eso lo notarán las fuerzas", comentó.

Acompañado de uno de sus hombres de confianza, Benjamín Noval, el pinteño subió en dos ocasiones hasta la cumbre el pasado martes, aprovechando el gran día que hizo en Andorra. Al día siguiente, sin embargo, llovió, por lo que en lugar de explorar la siguiente etapa prefirieron realizar una tercera y última subida a Arcalís para acabar de fijar todos los detalles de la ascensión en la memoria.

El Tour no regresa a este escenario desde 1997, año en el que Jan Ullrich realizó una exhibición, venciendo en solitario y anunciando así su posterior triunfo en la general final. En la Vuelta a España, el 'Chava' Jiménez ganó una cronoescalada en la Vuelta del 2000 y posteriormente ganaron etapas, también en la ronda española, Mancebo (2005) y Menchov (2007), lo que da una idea de lo exigente de esta ascensión, a la que Contador espera que se llegue "tras una etapa muy rápida".

"En función de las intenciones que lleve la gente y de lo rápida que se haga, habrá muchos que se dejen aquí un buen pellizco de segundos, aunque tampoco es un día para ganar el Tour. Es un puerto bastante bueno para un escalador", subrayó.

Aunque la climatología impidió esta vez explorar el col de Envalira y el más lejano Tourmalet, que se subirá dos días después de Arcalís, Contador no descarta un nuevo viaje para terminar de reconocer el recorrido pirenaico del Tour 2009, pues aspira a tomar la salida en Mónaco después de haber hecho la mejor preparación posible.