El estadounidense Levi Lepheimer gana la contrarreloj y lidera la general

  • Palencia, 24 mar (EFE).- El corredor estadounidense de Astana Levi Lepheimer ganó hoy la segunda etapa de la Vuelta Ciclista a Castilla y León, una contrarreloj de 28 kilómetros por Palencia, con un registro de 33 minutos y 17 segundos, que le sitúa al frente de la clasificación general.

El estadounidense Levi Lepheimer gana la contrarreloj y lidera la general

El estadounidense Levi Lepheimer gana la contrarreloj y lidera la general

El estadounidense Levi Lepheimer gana la contrarreloj y lidera la general

El estadounidense Levi Lepheimer gana la contrarreloj y lidera la general

Palencia, 24 mar (EFE).- El corredor estadounidense de Astana Levi Lepheimer ganó hoy la segunda etapa de la Vuelta Ciclista a Castilla y León, una contrarreloj de 28 kilómetros por Palencia, con un registro de 33 minutos y 17 segundos, que le sitúa al frente de la clasificación general.

El madrileño Alberto Contador, ganador del Giro de Italia y de la Vuelta España, y vencedor de las dos últimas ediciones de la ronda castellanoleonesa, realizó una contrarreloj impecable pero no fue capaz de batir el excepcional fin de etapa de Lepheimer, y así terminó segundo y a tan sólo 16 segundos de su compañero de equipo.

Después de la accidentada etapa de ayer lunes y de la victoria de un corredor modesto del Burgos Monumental como es Joaquín Sobrino, quien había avanzado en la presentación de su equipo que tenía la meta de Baltanás en su punto de mira (dicho y hecho), hoy tocaba una contrarreloj larga -28 kilómetros- y dura, por Palencia capital y sus alrededores.

El pronunciado repecho del Alto de Autilla aparecía marcado con una cruz en el rutómetro como el principal escollo de la jornada y se convirtió en el tramo del recorrido determinante a la hora de esclarecer las diferencias entre los corredores.

También el viento fue un factor que incidió en la marcha de los corredores, tanto cuando empujaba hacia adelante, como cuando minaba la cadencia de la pedalada de los ciclistas al soplar a la contra.

El burgalés Íñigo Cuesta, que salió en octavo lugar, fue el que marcó el crono a batir desde el primer momento (35:01), pero todavía aguardaban los especialistas.

De este modo, llegó el turno del estadounidense de Astana Levi Lepheimer, quien rodó de forma fulgurante, sobre todo en el segundo tramo del recorrido. Al mejor crono de Cuesta le quedaba poco tiempo para caer en el olvido.

Y así fue, puesto que Lepheimer pulverizó el registro del burgalés y se colocó en una provisional primera posición, merced a un tiempo de 33 minutos y 17 segundos. Voló a una media de cincuenta kilómetros por hora, al mismo tiempo que opositaba a la victoria final de la contrarreloj con sobrados argumentos.

A renglón seguido, su compatriota del Garmin-Slipstream David Zabriskie se situaba en una provisional segunda posición a 22 segundos de Lepheimer.

Una media hora después atravesó la línea de meta el murciano de Caisse D'Epargne Alejandro Valverde, otro de los grandes espadas de la prueba que perdió más de dos minutos, a priori, difícilmente salvables en etapas sucesivas.

Algo parecido le ocurrió al ganador de la pasada edición del Tour de Francia, el escalador madrileño afincado en Ávila del Cervelo Test Team, Carlos Sastre, quien alcanzó la meta situada en la Avenida de Castilla de Palencia en 35 minutos y 49 segundos.

No había nada decidido, ya que no habían salido otras "figuras" como el ruso de Rabobank Denis Menchov o Alberto Contador. Menchov rodaba a buen ritmo, pero el madrileño marcó el mejor tiempo en el primer paso intermedio, con un registro de 8 minutos y 13 segundos. Dieciséis menos de los que marcó Lepheimer.

El relativo sufrimiento de Contador no se reflejó en el segundo paso intermedio, situado en el kilómetro 21, tras pasar el Alto de Autilla. Entonces, su ventaja sobre Lepheimer era de 39 segundos.

Sin embargo, el norteamericano voló en los últimos kilómetros y su tiempo resultó, al final, inalcanzable para Contador, que finalizó segundo.

El duelo está servido y la etapa de mañana por tierras leonesas, entre Sahagún y el Alto de San Isidro, puede ser el escenario de otro precioso combate en el seno de Astana. O no, en el caso de que las directrices sean mantener el maillot burdeos de Lepheimer.