Sastre conquista la etapa reina y es tercero en la general, Menchov de rosa

  • Redacción deportes, 25 may (EFE).- El español Carlos Sastre, del equipo Cervélo, exhibió la "versión Alpe D'Huez" que le llevó al triunfo en el Tour de Francia para encaramarse en el tercer puesto de podio del Giro de Italia, al adjudicarse en solitario la maratoniana etapa reina, disputada entre Pergola y Monte Petrano, de 237 kilómetros, en la que el ruso Denis Menchov mantuvo la 'maglia' rosa.

Redacción deportes, 25 may (EFE).- El español Carlos Sastre, del equipo Cervélo, exhibió la "versión Alpe D'Huez" que le llevó al triunfo en el Tour de Francia para encaramarse en el tercer puesto de podio del Giro de Italia, al adjudicarse en solitario la maratoniana etapa reina, disputada entre Pergola y Monte Petrano, de 237 kilómetros, en la que el ruso Denis Menchov mantuvo la 'maglia' rosa.

Sastre, de 34 años, repitió la jugada que le llevó a la gloria como ciclista en el pasado Tour. Un todo o nada que tenía previsto, marcado, en la decimosexta etapa del Giro. Cuatro puertos exigentes y, sobre todo, el último de Monte Petrano tenía que ser el escenario para la hazaña. Y lo fue. Sastre reventó el grupo de favoritos con dos ataques. En el segundo, a seis kilómetros de la cima, se marchó dispuesto a abrir su palmarés en el Giro.

Y lo logró de la manera más brillante posible. Superando por valentía y fuerza a todos sus rivales. Entró en meta en solitario, con tiempo para disfrutar la victoria, marcó 7h.11.54. Por detrás entró Menchov, que salvó los muebles y el maillot rosa, a 25 segundos, con Di Luca a continuación a 26 e Ivan Basso cuarto a 29.

Franco Pellizotti, cuarto en la general se dejó 1.21 minutos, y el derrotado de la jornada, el estadounidense Levi Leipheimer terminó de la mano de un gran Lance Armstrong a 2.51. Pasó a la sexta plaza de la general.

Sastre vuelve a ver la vida en rosa. Los Apeninos abrieron el horizonte del español, que volvió a responder en el día clave, en una jornada en la que se esperaba ciclismo de altura y duelo entre los grandes. La durísima jornada con los Altos de la Cesane, el Nerone, la Catria y sobre todo, el Monte Petrano, no decepcionó a nadie.

El ganador del Tour, de momento con el objetivo cumplido de alcanzar el podio, aunque queda mucho Giro, sacudió la clasificación. Menchov, que respondió a casi todos los ataques con solvencia, sigue en lo más alto, con Di Luca en sus talones a 39 segundos y Sastre a 2.10.

El italiano Franco Pellizotti es cuarto a 3.08 e Ivan Basso, que intentó la escapada en el ascenso, figura quinto a 3.19. Leipheimer perdió tres puestos en su calvario de Monte Petrano, donde tuvo la mano de Armstrong, en plan gregario. Ahora se encuentra a 3.21.

Una etapa muy movida desde los primeros kilómetros, en la que el Astana de Armstrong diseño la fuga a su medida, con el ucraniano Piopovych de avanzadilla. Una escapada de 20 hombres en la que también se incrustó el italiano Damiano Cunego.

El grupo de aventureros fue perdiendo unidades a medida que pasaban los puertos y se aproximaban los 10 kilómetros de ascenso a Monte Petrano, escenario marcado para la batalla final. En este punto solo aguantó Popovych, que soltó a Cunego y Bosisio en las primeras rampas.

El ucraniano debía hacer de enlace para Leipheimer, sin renunciar al triunfo de etapa, pero las fuerzas le fallaron a tres kilómetros de la cima, cuando Sastre le pasó como un ciclón.

Por detrás la etapa fue espectacular. El Liquigas pretendió romper la carrera para Basso, que atacó a 9 kilómetros del final, pero Menchov se le pegó a rueda. Leipheimer dio muestras de debilidad y dio pistas a sus rivales, que, posteriormente se cebaron con el americano.

Lo intentaron después sin éxito Carlos Sastre y Danilo Di Luca, pero Menchov, enorme, salió a controlar. En esta ocasión cedió Pellizotti. Otro eliminado por el español.

Y Sastre decidió apostar todo a una ficha a 6 kilómetros de la cima. Este vez sin oposición. Atrapó a Cunego, que marchaba intercalado, luego a Basso, que subía con más ilusión que fuerza, luego machacó a Popovych y a 2.500 metros inició el festival en solitario. Era el "efecto Alpe D'Huez", pero en italiano. Si mirar atrás el líder del Cervélo hizo su contrarreloj. Nadie le seguía de inmediato. A 30 segundos ya colaboraban entre si Menchov y Di Luca, siempre en duelo.

Así, Sastre se presentó en lo más alto de la etapa reina para celebrar su primera victoria en Italia, algo que no vivía el ciclismo español en la carrera rosa desde 2007, cuando ganó una etapa Iban Mayo. El triunfo número 91 de un español. Sastre tomó la medida al podio del Giro. Y todavía queda montaña.

Mañana el pelotón disfrutará de la segunda jornada de descanso, antes de afrontar el miércoles otra etapa decisiva con final en el Blockhaus.