Pepe y Marcelo empañaron la imagen de un triunfo épico contra el Getafe

  • Madrid, 22 abr (EFE).- El portugués Képler Laveran Lima Ferreira, 'Pepe', y el brasileño Marcelo Vieira emborronaron su hoja de servicios con la camiseta del Real Madrid y empañaron la imagen de un triunfo épico contra el Getafe en un final de partido de locura.

Pepe y Marcelo empañaron la imagen de un triunfo épico contra el Getafe

Pepe y Marcelo empañaron la imagen de un triunfo épico contra el Getafe

Madrid, 22 abr (EFE).- El portugués Képler Laveran Lima Ferreira, 'Pepe', y el brasileño Marcelo Vieira emborronaron su hoja de servicios con la camiseta del Real Madrid y empañaron la imagen de un triunfo épico contra el Getafe en un final de partido de locura.

Junto a un nuevo gol milagroso del argentino Gonzalo Higuaín, las imágenes que dan la vuelta al mundo del encuentro de anoche en el Bernabéu, de la 32 jornada de Liga, son las agresiones de Pepe a Casquero, en el suelo tras sufrir un penalti, y las provocaciones de Marcelo una vez finalizado el partido, sacando la lengua y llevándose las manos a los genitales, en un gesto indigno del escudo que representa.

No es la primera vez que Pepe pierde los nervios en un partido de fútbol, aunque nunca de esta forma y con esta repercusión. Lo que le ocurrió tras cometer un claro penalti sobre Javier Casquero es algo que no se recuerda en la Casa Blanca desde que un mito como Juan Gómez 'Juanito' pisó la cabeza de Lothar Matthaeus en un partido de la Copa de Europa ante el Bayern en Múnich.

El malogrado ex futbolista malagueño perdió los nervios y sacó su carácter más díscolo, por lo que fue sancionado a tres años de inhabilitación en competiciones continentales. Pese a esta reprobable acción fue y seguirá siendo una referencia del madridismo.

Como el mítico '7' blanco, Pepe confesó que durante unos segundos, del penalti no señalado sobre Gonzalo Higuaín a su acción, tuvo la sensación de sufrir un momento de enajenación, a lo que sumó la frustración de cometer un penalti a dos minutos del final que podía haber costado las opciones al título del Real Madrid.

El zaguero propinó un par de patadas a Casquero cuando este se encontraba en el suelo, luego dio un puñetazo al uruguayo Juan Albín e insultó al colegiado.

Posteriormente, una vez calmado tras su paso por los vestuarios y por la ducha, comunicó su arrepentimiento a los colegiados y pidió perdón a todo el mundo a través de los medios de comunicación. Pepe sabe que es imagen para los jóvenes y, además de por el club que le paga, era por ellos por los que estaba hundido. Avergonzado de la imagen que había transmitido.

El defensa portugués de nacimiento brasileño pidió, entre lágrimas, perdón públicamente a Casquero y admitió que será castigado, aunque dijo que confiaba en que no es un futbolista violento. El presidente del Getafe, Ángel Torres, solicitó una sanción ejemplar.

"Me siento muy mal. Muy triste y muy decepcionado. Por la imagen, por el acto y por todo. No sé qué puede pasar ahora", dijo Pepe tras el partido.

El defensa internacional portugués subrayó que nunca había protagonizado un incidente similar. "Nunca en mi vida me ha pasado algo igual. Fuera del campo soy alegre y voy bien por la vida. Procuro ver las cosas malas de otra manera. No sé que me ha pasado. He tenido una actitud que para mí no tiene explicación", añadió.

La 'locura transitoria' de Pepe pareció traspasarse al partido con el increíble fallo del penalti de Casquero y el agónico tanto del triunfo del argentino Gonzalo Higuaín, que firmaba el 3-2 que mantenía al Real Madrid en la lucha por el título.

Pero ni con el pitido final el Bernabéu pudo respirar tranquilo, porque Marcelo empañó el requerido señorío del escudo madridista al hacer gestos burlescos al argentino 'Cata' Díaz, defensa del Getafe, con el que arrastraba un 'pique' desde una falta de Javi García que los jugadores azulones reclamaban como agresión.

El 'Cata' se dirigió al acabar el partido hacia Marcelo y este se burló en un gesto nada deportivo, lo que enfureció al argentino, quien tuvo que ser parado por compañeros y rivales para evitar males mayores mientras Marcelo correteaba por el césped.

Fueron dos imágenes ni mucho menos gratificantes, lo peor de un partido de locos. Un encuentro de esos que tantas veces se han visto en el Bernabéu, con una remontada épica al final. Con situaciones inesperadas, pero, como les ocurrió a Pepe y Marcelo -superados por los acontecimientos-, también con estas acciones indeseables dentro del mundo del deporte.