Valladolid, Getafe, Betis, Osasuna y Sporting se aferran a su última opción

MADRID, 30 (EUROPA PRESS)

El drama por eludir el descenso de Valladolid, Getafe, Betis, Osasuna y Sporting de Gijón acaparará todo el interés del cierre de la temporada, con el duelo directo entre sevillanos y pucelanos como principal foco de atención, ya que los otros tres implicados se miden a rivales que sólo se juegan su honor.

La crisis económica y las penurias de los equipos ha hecho que esta campaña apenas se haya hablado de los famosos maletines por lo que cada equipo dependerá de sí mismo, ya que todos lograrán la permanencia si ganan sus partidos dado el duelo directo en el Ruiz Lopera.

Así, toda la intensidad de la lucha entre dos equipos que, a priori, no parecían destinados al descenso, estará en juego en el Betis-Valladolid. Los béticos, pese a tener el mejor plantel de los últimos años, se han situado a un solo punto de bajar a Segunda, tras su empate de la pasada jornada en Málaga y, al igual que le sucede al Valladolid, llega a esta cita con la tranquilidad de saber que seguirá en la élite si gana, pero consciente de que si ganan Sporting, Getafe y Osasuna, su resultado de mañana será decisivo.

Además, el Betis, que recupera a Mark González pero pierde a Arzu por sanción, sólo ha ganado este año cuatro veces en casa, pero peor es la racha del Valladolid, que lleva sumados tres de los últimos 30 puntos en disputa y ha pasado de soñar con la UEFA a encarar la pesadilla del descenso, sobre todo tras su derrota (1-2) de la pasada jornada frente al Sporting de Gijón. El técnico pucelano, José Luis Mendilibar, no podrá contar para este duelo con los lesionados Vivar Dorado, Luis Prieto y Pedro López.

SPORTING, OSASUNA Y GETAFE, A LA ESPERA

Mientras, en Gijón, el Sporting necesita ganar al ya descendido Recreativo, ya que el resto de resultados le harían depender de Osasuna. Los asturianos vencieron la semana pasada en Pucela y llegan vivos a esta cita, tras estar todo el año en la zona baja, por lo cual encaran el choque con la moral a tope, y dispuestos a rematar la faena ante un oponente que, en teoría, no se juega nada. Manolo Preciado repetirá el mismo once que triunfó en Zorrilla.

Porque lo cierto es que el Recreativo llega a El Molinón en plena depresión, con su entrenador, Lucas Alcaraz, y buena parte de su plantel viviendo las últimas horas en el vestuario albiazul. Sin embargo, y como suele pasar siempre, los rumores sobre 'maletines' hacen que, tal vez, el Decano quiera despedirse con victoria del que ha sido su mayor periodo --tres años-- en Primera a lo largo de toda su más centenaria historia.

En situación similar está Osasuna, que se juega mañana en el Reyno de Navarra su continuidad en Primera División en un partido a cara o cruz frente a un Real Madrid que sin objetivo alguno que cumplir y con varios lesionados cederá sitio a la cantera.

Ganar o ganar. Es la única consigna de un Osasuna que venciendo garantizaría matemáticamente su salvación, independientemente de los resultados que obtengan el resto de los equipos implicados en la lucha por la permanencia. Para esta final sin paliativos, José Antonio Camacho apostará por el mismo equipo que consiguió los tres puntos en el Nou Camp en la jornada pasada, toda vez que Pandiani, Nekounam y Azpilikueta han superado las molestias que venían arrastrando esta semana.

EL REAL MADRID, DESEANDO CERRAR LA TEMPORADA

Enfrente un Real Madrid que suma cuatro derrotas consecutivas desde que perdió sus aspiraciones ligueras en el clásico y que sólo desea en que termine esta temporada cuanto antes y comenzar a pesar en el futuro. Se cierra mañana año negro para la historia de los blancos, que afrontaban la temporada como vigentes campeones y que apenas inquietaron a un Barcelona arrollador.

El partido será la despedida oficial de varios jugadores, aunque no recibirán homenajes ni ovaciones, ya que hasta que a partir de lunes (salvo sorpresa) comience la criba de Florentino Pérez muchos no sabrán cuál es futuro, aunque confía en despedirse de forma decorosa tras su paupérrima imagen de las últimas jornadas y pese a que Juande Ramos, que también dirá adiós al banquillo blanco contará con un gran número de bajas.

El quinto en discordia es el Getafe, con 41 puntos, los mismos que el Betis y uno menos que el Valladolid, por lo que del resultado de ese partido dependerán las opciones de los madrileños en el caso de no lograr el triunfo propio.

Así, para evitar las cábalas, los de Míchel deben pensar sólo en su partido ante un Racing de Santander que no se juega nada, pero que no les recibirá de muy buen grado y dispuesto a amargarles la vida y ser su verdugo tras lo ocurrido la pasada campaña en las semifinales de la Copa del Rey, cuando Casquero logró un tanto con Garay en el suelo por lesión. Los racinguistas, que no se juegan nada, no podrán contar para este último partido de Liga con el refuerzo invernal Zigic

SORIA SE DESPIDE DE LA CATEGORÍA

Los otros dos partidos, apenas tendrán en juego más el honor de terminar lo mejor posible en la clasificación en el caso de Espanyol y Málaga o despedirse con una triunfo el descendido Numancia. Así el de Soria un choque de contrastes, pero en el que el resultado final es absolutamente irrelevante.

No en vano, los numantinos son desde la semana anterior equipo de Segunda División, tras caer (1-0) en Getafe, mientras que los sevillistas certificaron de forma matemática su presencia en la próxima edición de la Liga de Campeones, gracias a la tercera plaza que ostentan, después de ganarle al Deportivo.

El partido tendrá un matiz especialmente agradable para el técnico sevillista, Manolo Jiménez, que esta misma semana ha sido, tras muchas dudas en el ambiente, renovado en el cargo para la próxima campaña.

En Montjuic, el Espanyol tendrá la oportunidad de agradecer el apoyo de la afición, clave para salvar una temporada por momentos dramática para el equipo catalán, que ocupó varias jornadas el 'farolillo rojo'.

Para el Málaga la visita a Barcelona carece ya de relevancia, después de que su empate de la pasada jornada ante el Betis (1-1) dejará a los costasoleños sin posibilidades de entrar en la UEFA. Así las cosas, el choque tiene el interés de ver si Antonio Tapia, que suena como próximo entrenador del Betis, se podrá despedir del banquillo albiazul con un triunfo, que redondee la gran campaña hecha por su equipo.