El Gobierno aprueba el Plan 2000E y anima a sumarse a las comunidades autónomas

Industria realizará el seguimiento y control de las ayudas y designará a una entidad colaboradora para su gestión y liquidación

MADRID, 22 (EUROPA PRESS)

El Consejo de Ministros aprobó hoy un Real Decreto por el que se regula el Plan 2000E, que contempla ayudas directas a la adquisición de automóviles por un importe mínimo de 1.500 euros (500 aportados por el Gobierno y mil por los fabricantes), y que cuenta con una dotación presupuestaria de cien millones de euros con cargo al Ministerio de Industria, Turismo y Comercio.

El nuevo plan está vigente desde el pasado 18 de mayo, con efectos retroactivos, hasta el 18 de mayo de 2009 o hasta que se agoten los fondos habilitados para el programa, según detalló la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

De la Vega invitó a las comunidades autónomas a sumarse al plan con 500 euros por operación, como ha propuesto el Gobierno. "Animamos a las comunidades autónomas a que, por encima del color político, se sumen al plan, que beneficia a la sociedad, al medio ambiente y, sobre todo, a los ciudadanos", expuso.

A preguntas de los periodistas, precisó además que las ayudas para motocicletas no están incluidas en el Real Decreto aprobado hoy, ya que están en fase de estudio. El Congreso ha instado al Gobierno a extender los incentivos al sector de las dos ruedas.

La vicepresidenta primera añadió que, con la aprobación del Plan 2000E, el Gobierno sigue poniendo en marcha medidas para paliar los efectos de la crisis. "En este caso, lo hacemos con el fin de estimular un sector estratégico del que dependen 300.000 puestos de trabajo", agregó.

CONTROL Y GESTION DE LAS AYUDAS.

El Ministerio de Industria, Turismo y Comercio realizará las actuaciones de seguimiento y control de las ayudas del Plan 2000E, y designará mediante concurso a una entidad colaboradora para su gestión y liquidación.

El agente de ventas se hará cargo de la documentación requerida al comprador y cada quince días solicitará a la entidad colaboradora los fondos del Ministerio correspondientes a las operaciones que haya realizado. La entidad verificará el cumplimiento de los requisitos y procederá al envío de los fondos.

Industria ofrecerá a las comunidades autónomas que lo deseen los servicios de la entidad colaboradora para evitar que los concesionarios tengan dos interlocutores y dos pagadores por cada operación.

REQUISITOS PARA NUEVOS Y USADOS.

Para poder acogerse al Plan 2000E, el comprador debe adquirir un coche o un vehículo comercial ligero con un precio que no superará los 30.000 euros, con emisiones de CO2 no superiores a 149 gramos por kilómetro, en el caso de los turismos, o no superiores a 160 gramos en el caso de los vehículos comerciales ligeros.

Como contrapartida, el cliente tendrá que dar de baja de forma definitiva un vehículo con una antigüedad mínima de diez años o un kilometraje mínimo de 250.000 kilómetros.

El plan contempla también una ayuda de 500 euros (ampliable en otros 500 en las comunidades autónomas que decidan sumarse) para la compra de coches usados con una antigüedad máxima de cinco años. En este caso, el vehículo para achatarrar debe tener una antigüedad mínima de doce años.

2000E Y VIVE, INCOMPATIBLES.

El Plan 2000E convivirá durante cierto tiempo con el Plan VIVE, si bien ambos serán incompatibles. El VIVE agotará su presupuesto para 2009 (un total de 700 millones de euros) siete meses antes de lo previsto, al contabilizar más de 60.000 operaciones, de las que 9.204 correspondieron a la primera quincena de mayo.

El Ministerio de Industria destacó que los objetivos del Plan 2000E son incentivar la renovación del parque automovilístico, mantener el empleo en el sector de la automoción (especialmente en los concesionarios), aunar los criterios de apoyo al sector entre las diferentes comunidades autónomas y estimular la sustitución de coches antiguos por otros nuevos, menos contaminantes.

Industria estima que esta renovación del parque automovilístico equivale a un ahorro de 161.000 toneladas de CO2 y de 550.000 barriles de petróleo, que a las cotizaciones actuales representan un coste de 26 millones de euros.