Evo Morales se molesta con los países que piden explicaciones sobre la banda terrorista

  • La Paz, 21 abr (EFE).- El presidente Evo Morales se mostró hoy molesto con los países europeos que piden explicaciones sobre las muertes y detenciones de supuestos terroristas internacionales que, según el Gobierno de Bolivia, planeaban atentar contra el mandatario.

La Paz, 21 abr (EFE).- El presidente Evo Morales se mostró hoy molesto con los países europeos que piden explicaciones sobre las muertes y detenciones de supuestos terroristas internacionales que, según el Gobierno de Bolivia, planeaban atentar contra el mandatario.

Morales llegó a calificar de "muy grave" que algunos de estos países intenten defender a terroristas y aseguró, citando en concreto a Croacia, Hungría e Irlanda, que "no tienen ninguna autoridad para pedir (informes)".

"Cómo semejante gente que viene aquí a atentar hasta (contra el) presidente va a ser defendida. Es muy grave, yo puedo pensar que ellos entonces son los que han mandado acá a atentar contra la democracia. Muy grave", remarcó el mandatario.

En un operativo antiterrorista desarrollado el pasado jueves, la Policía boliviana abatió a tiros en la ciudad de Santa Cruz (este) al irlandés Mike Dwyer, al rumano Magyarosi Arpak y al boliviano-croata de origen húngaro Eduardo Rózsa Flores.

Según el Gobierno, estos hombres formaban parte de una banda de mercenarios que preparaban un atentado contra Morales y otras autoridades.

El Gobierno y la Policía han atribuido a este grupo los ataques con explosivos registrados recientemente en Santa Cruz, uno de ellos contra la casa del cardenal Julio Terrazas, máximo representante de la Iglesia Católica en Bolivia.

En esa operación policial fueron también detenidos el boliviano-croata Mario Tadic Astorga y el húngaro Elöd Tóaso, que se encuentran en prisión preventiva en una cárcel de La Paz.

Ante las muertes y detenciones de estos extranjeros, sus países de origen han reclamado explicaciones al Gobierno de Bolivia.

Irlanda envió hoy a La Paz al secretario de su Embajada en Argentina, Derek Lambe, quien mantuvo una breve reunión de quince minutos con el ministro de la Presidencia de Bolivia, Juan Ramón Quintana.

El objeto de ese encuentro habría sido, según adelantaron fuentes oficiales en Dublín, expresar la preocupación del Gobierno irlandés por la muerte de Mike Dwyer, aunque el diplomático rehusó hoy hacer declaraciones a la prensa al término de su reunión con Quintana.

Medios irlandeses publicaron hoy que Dwyer viajó a Bolivia con un grupo de 17 compatriotas.

Según la versión ofrecida hasta ahora por la familia, el fallecido llegó al país suramericano a finales del año pasado para enrolarse en un curso de tres meses impartido por una empresa de seguridad, de la cual no se conocen más datos.

Por su parte, el Gobierno húngaro no solo exigió hoy información oficial a Bolivia sobre el operativo antiterrorista sino que expresó sus dudas sobre la versión ofrecida por el Ejecutivo de Evo Morales.

El nuevo ministro de Exteriores húngaro, Péter Balázs, aseguró que no ha "oído ni conocido ninguna prueba que documentara esta versión". "Expreso mis dudas al respecto. Las piezas del mosaico no encajan", agregó.

El Ministerio de Exteriores de Rumanía confirmó en un comunicado oficial que Magyarosi Arpak, uno de los fallecidos, era de esa nacionalidad y que Bolivia no ha dado información alguna a Bucarest a pesar de que viene pidiéndola desde el 18 de abril.

En Croacia, el Gobierno de Zagreb aclaró que sigue con atención el caso pero que no ha solicitado "explicaciones oficiales".

Aunque le ha incomodado la exigencia de explicaciones, Morales también asegura no tener miedo a una investigación internacional sobre el supuesto complot terrorista porque en Bolivia, dijo, no se realizan acciones ocultas o encubiertas.

Lo que más le interesa, insistió, es saber quién ha financiado o contratado a estos "mercenarios".

La desarticulación de esta banda ha desatado la polémica en Bolivia, donde la oposición a Morales pone en duda la versión oficial sobre los hechos, ha calificado la operación de "show" y la atribuye a intereses políticos y electorales del Gobierno.

El presidente del Senado, el opositor Óscar Ortiz, ha pedido en concreto que la Interpol y la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que depende de la Organización de Estados Americanos (OEA), se sumen a la investigación para aclarar el caso.

La Fiscalía de La Paz se está encargando de las investigaciones que, según uno de sus representantes, solo está en su inicio. También se ha formado una comisión parlamentaria con representantes de todos los partidos para esclarecer los hechos.

Marcelo Sosa, uno de los fiscales encargados del caso, afirmó hoy en declaraciones a medios locales que desconoce el plan magnicida que supuestamente preparaba el grupo.