Fortalezas de las ciudades candidatas a los Juegos Olímpicos del 2016


Madrid

La gran ventaja de la candidatura española es que es casi una realidad. El proyecto está acabado en un 77 por ciento a través de instalaciones como La Caja Mágica, el Santiago Bernabéu o el Palacio de Deportes. Además, cuenta con varias instalaciones en reforma como el futuro Estadio Olímpico por lo que la inversión sería menor que la del resto de contrincantes y la inestabilidad económica no debería mermar sus aspiraciones.

Madrid también cuenta con experiencia a la hora de organizar eventos deportivos internacionales, y el país siempre será recordado por el Cómite Olímpico Internacional (COI) por el enorme trabajo que realizó en 1992 durante los Juegos Olímpicos de Barcelona, cuyo alcalde ha mostrado un apoyo total a la candidatura madrileña.

Una de los valoraciones más altas que recibió durante la primera criba  fue el apoyo popular y el respaldo de las administraciones públicas. Según una encuesta del COI,  el respaldo de los cuidadanos es de un 85 por ciento en la capital y de un punto más, un 86, en el resto de España. Es la cifra  más alta entre las finalistas. Página web oficial.

Chicago

La mayor parte de sus sedes estarían localizadas en el corazón de la ciudad, dentro de sus cinco históricos parques y a la orilla del lago Michigan. El 85 por ciento de las instalaciones se encuentran dentro de un perímetro de ocho kilómetros, muy cercana a la red de transportes, lo que facilita la eficiencia en los desplazamientos y reduce el tiempo de los viajes. Además, la gran totalidad de las infraestructuras están construidas o en proceso, como es el caso del Centro de Convenciones McCormick Place, el segundo más grande del mundo; o el United Center, casa del equipo de baloncesto de la NBA Chicago Bulls.

La candidatura estadounidense apela al patriotismo y al cambio histórico promulgado por su presidente, Barack Obama. Su imagen forma parte de la campaña para conseguir la sede y él ha puesto toda su carisma y dotes diplomáticas para llevar al Estado del que fue Gobernador, Illinois, los Juegos Olímpicos de 2016. Además, estará en Dinamarca con Michael Jordan poco antes del fallo, el 2 de octubre de este año.

‘Blue-Green Games’ es el lema con el que la ciudad norteamericana quiere ir más allá en el terreno del medio ambiente. La etiqueta verde hace referencia a la naturaleza y  la superficie forestal,  que aumenta cada vez más debido al empeño del alcalde de la ciudad por plantar árboles; y la azul, al compromiso por conseguir que el aire y el agua sean espacios limpios. El agua de sus ríos y lagos son la excusa perfecta para que sus olimpiadas promocionen soluciones ecológicas. Por último, cuenta con el 77 por ciento de apoyo entre los habitantes de Chicago. Página web oficial.

Río de Janeiro

Río de Janeiro presume de la organización de los Juegos Panamericanos en 2007. Además, este país será el anfitrión del Mundial de fútbol en 2014, por lo que cuenta con el visto bueno de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) y obtendrá suficiente experiencia para el verano de 2016. La ciudad cuenta con uno de los emplazamientos más emblemáticos del deporte internacional, Maracaná: estadio de fútbol que, además de los partidos de fútbol, acogería las ceremonias de apertura y clausura. Éste se localiza en una de las cuatro zonas previstas por su organización, cercanas entre sí y bien comunicadas.

Las condiciones climáticas y la apertura al mar de la ciudad son otras de las bazas con las que cuenta la candidatura. Río no sufre grandes oscilaciones térmicas ni precipitaciones exageradas. La temperatura media durante el intervalo de tiempo en que se celebrarían los juegos es de 24.2 grados centígrados.

Si nos atenemos al criterio de rotación continental, Río y Chicago tienen más probabilidades de ganar. Desde 1948, un continente no repite sede olímpica de manera consecutiva y, mientras en Europa se celebran los Juegos Olímpicos en 2012, en Asía tuvieron lugar el año pasado en Pekín. Página web oficial.

Tokio

La capital nipona destaca por la enorme capacidad de alojamiento que podría ofrecer a los países participantes y a los turistas y público que allí se congreguen. En total, 120.000 plazas a las que no le hacen sombra ninguna de las otras ciudades candidatas. Otro aspecto por el que destaca es la seguridad que rodeará la celebración de todas las actividades.

Además, Tokio cuenta con una de las redes de transporte más importantes del mundo. La alta velocidad y el metro, en combinación con la tecnología autóctona, ofrecen una eficiencia y movilidad a las que muy pocos pueden aspirar. Por último, cuenta con la experiencia del Mundial de Fútbol de 2002 y recibió la nota media más alta en el primer corte del COI. Página web oficial.