1-1. El Atlético perdona, pero deja al Real Madrid al borde del precipicio

  • Madrid, 7 mar (EFE).- El Atlético perdonó al Real Madrid en el Santiago Bernabéu, estadio en el que amplió su maldición obteniendo un escaso botín ante su eterno rival, al que deja al borde del precipicio en una semana en la que se juega la temporada, ya a seis puntos del Barcelona y obligado a remontar en Anfield.

1-1. El Atlético perdona, pero deja al Real Madrid al borde del precipicio

1-1. El Atlético perdona, pero deja al Real Madrid al borde del precipicio

Juande y Abel sorprenden con la titularidad de Robben y Camacho

Juande y Abel sorprenden con la titularidad de Robben y Camacho

Madrid, 7 mar (EFE).- El Atlético perdonó al Real Madrid en el Santiago Bernabéu, estadio en el que amplió su maldición obteniendo un escaso botín ante su eterno rival, al que deja al borde del precipicio en una semana en la que se juega la temporada, ya a seis puntos del Barcelona y obligado a remontar en Anfield.

Tendrá pocas ocasiones mejores el Atlético de Madrid para vencer un derbi. Diez años de maldición le persiguen en encuentros en los que no vence ni cuando es superior, como hizo en el Bernabéu de donde se marchó lamentando las claras ocasiones falladas y quejándose del gol rival en fuera de juego y de un penalti no señalado cuando el partido se agotaba de Sergio Ramos sobre Agüero.

El sabor único de un derbi. El sentimiento de una vieja rivalidad entre dos enemigos. Un duelo de tanta intensidad que, normalmente, aparca el buen fútbol y, en la batalla, la máxima entrega obtiene premio. El Atlético acudió al Bernabéu con ese plus de fuerza en cada acción, para trabajar el derbi, ir posicionándolo de su parte con el paso de los minutos y acabar perdonando a un Real Madrid alejado de la imagen de su reconstrucción.

La temporada del Real Madrid se puede finiquitar en una semana en la que se juega un año. La épica de Anfield en Liga de Campeones, condujo a Juande Ramos a repartir esfuerzos. Pensó en reservar jugadores y se equivocó en el nombre. Sentó a Gonzalo Higuaín. A sus 21 años el que menos habría acusado el sobre esfuerzo.

La debilidad muscular de Arjen Robben apuntaban a su suplencia. No fue así. Jugó y desesperó a todos sus compañeros junto a 78.500 aficionados madridistas. El futbolista más desequilibrante genera hastío por su egoísmo, aunque de sus botas saliesen las mejores ocasiones blancas.

Ocultaron tanto sus cartas los técnicos Juande Ramos y Abel Resino que sorprendieron hasta a sus propios futbolistas. Ni Sergio Ramos supo hasta el último instante que sería el sustituto de Pepe y que debía frenar el tremendo poder del 'Kun' Agüero y Diego Forlán. Tampoco lo supo Ignacio Camacho. El elegido para cubrir la baja de Raúl García. El único punto negro de un buen Atlético, nervioso en cada balón que tocó.

Abel demostró ser más valiente que Javier Aguirre para cambiar la historia de los derbis de la última década. Salvo la apuesta conservadora de Camacho, su planteamiento ambicioso encontró premio anulando la imaginación de Guti y corriendo peligro tan sólo ante Robben, en su apuesta por adelantar metros la línea defensiva.

Con las líneas más juntas. Las ideas más claras. El Atlético supo esperar su momento en el primer acto. La famosa debilidad rojiblanca en defensa la intentó aprovechar Juande con dos extremos: Robben y Marcelo. Consiguió que en la línea plana madridista, el brasileño fuese el más brillante, pero siempre se estrelló el Real Madrid ante la figura de Leo Franco.

Instalado en su mejor versión en los últimos partidos, el portero argentino salvó dos disparos de Robben (minutos 12 y 22), y un zapatazo con rumbo a la escuadra de Marcelo. Esas ocasiones producidas tras errores, uno grave de Forlán en la salida de balón desde la defensa y otro en una contra tras córner a favor, provocaron los silbidos al jugador que más desborda.

El esfuerzo de Robben para marcharse en velocidad de cuatro rivales, siempre explotando su recorte hacia fuera, quedó eclipsado ante sus ganas de protagonismo. Marcelo, totalmente solo, se desesperó pidiendo un pase que nunca llegó.

'Kun' era la referencia ofensiva atlética. Midió su pique con Sergio Ramos, recibiendo dos patadas en sus primeros balones, pero esperando su momento, dio una lección a Robben sobre la forma de leer fútbol. Aprovechando un rápido contragolpe sacado por Ujfalusi, aprovechó la ausencia de los centrales blancos, para beneficiarse de la inocencia de Gago, que no tiró el fuero de juego, desplazarle a la banda y servir en bandeja el gol a Forlán, que fusiló a Casillas.

Sólo había chutado a puerta una vez el Atlético -Maxi desviado en el minuto 29- pero daba sensación de superioridad ante un Real Madrid sin la intensidad necesaria, que se reflejaba en la impotencia de Guti al no encontrar la línea de pase.

Corrigió con rapidez Juande sus errores. A los diez minutos de la reanudación viendo que la dinámica era la misma, tras perdonar Maxi el segundo, apostó por Higuaín que salió al rescate de su equipo.

El delantero argentino cambió el ritmo de juego del Real Madrid. Nada más salir conectó con Huntelaar, en fuera de juego a espaldas de Antonio López, que superó por alto a Leo Franco para empatar un partido que enloquecía.

Se acabaron las estrategias de los dos entrenadores y los dos equipos se desafiaron en un duelo de ida y vuelta que pudo caer de cualquier lado. El conjunto que más pegada mostrase se llevaría el premio.

El Real Madrid, reencontrado con su imagen de fuerza apelando a la heroica, asumió el peso buscando la remontada. Ofreció la posibilidad de contraataque a un Atlético, que la explotó a la perfección pero falló en el remate.

Forlán se estrellaba con el palo (min.59), Simao chutaba fuera con Casillas superado (min.70), Agüero le imitaba tres minutos después y sólo ante Iker se le empequeñecía la portería, con el derbi en sus pies, ante la enorme figura del meta blanco.

La historia se repetía en el Bernabéu. El triunfo en una acción del 'Kun' ante Casillas. En el pasado optó por picar el esférico. No mejoró el resultado con su disparo raso ante la salida de Iker. La que se perfilaba como la última ocasión la evitó Sergio Ramos, con un agarrón que Fernández Borbalán no consideró penalti.

El Real Madrid vio alejarse la Liga con dos ocasiones de Higuaín, una chutó desviado y otra al lateral de la red, y una chilena de Raúl que rozó el palo. El emblema de los derbis no decidió. No evitó un empate que deja descontentos a los dos equipos.

Ficha técnica.

1 - Real Madrid: Iker Casillas; 'Lass' Diarra, Sergio Ramos, Cannavaro, Heinze (Salgado, m.56); Gago, Guti (Higuaín, m.56), Marcelo, Robben; Raúl (Van der Vaart, m.83) y Huntelaar.

1 - Atlético de Madrid: Leo Franco; Heitinga (Perea, m.79), Ujfalusi, Pablo, Antonio López; Camacho (Maniche, m.68), Assunçao, Simao, Maxi Rodríguez (Sinama, m.60); 'Kun' Agüero y Forlán.

Goles: 0-1, m.38: Forlán. 1-1, m.57: Huntelaar.

Arbitro: Fernández Borbalán (Colegio Andaluz). Mostró cartulinas amarillas a Míchel Salgado (68) y Gago (85) por el Real Madrid, y a Assunçao (84) por el Atlético.

Incidencias: encuentro correspondiente a la 26 jornada de Primera división, disputado en el estadio Santiago Bernabéu, lleno, con la presencia de 79.500 espectadores, mil de ellos del Atlético de Madrid.