4-4. El Liverpool se queda a las puertas de la gesta y el Chelsea se clasifica

  • Londres, 14 abr (EFE).- Un Chelsea sobrado de confianza se clasificó hoy para las semifinales de la Champions tras lograr un más que reñido empate a cuatro en Stamford Bridge ante un Liverpool al que le pesó el lastre de la ida y que tuvo que decir adiós, pese a haber estado muy cerca de otra de sus remontadas épicas.

4-4. El Liverpool se queda a las puertas de la gesta y el Chelsea se clasifica

4-4. El Liverpool se queda a las puertas de la gesta y el Chelsea se clasifica

4-4. El Liverpool se queda a las puertas de la gesta y el Chelsea se clasifica

4-4. El Liverpool se queda a las puertas de la gesta y el Chelsea se clasifica

Londres, 14 abr (EFE).- Un Chelsea sobrado de confianza se clasificó hoy para las semifinales de la Champions tras lograr un más que reñido empate a cuatro en Stamford Bridge ante un Liverpool al que le pesó el lastre de la ida y que tuvo que decir adiós, pese a haber estado muy cerca de otra de sus remontadas épicas.

Era casi una misión imposible para un conjunto bendecido, históricamente, por la buena fortuna. El 1-3 que les asestaba el Chelsea en su templo de Anfield dejaba un árido panorama por salvar a los hombres de Rafa Benítez. Aunque no estuvieron tan lejos.

Esta noche en la fortaleza "blue", en un Stamford Bridge abarrotado, no pudo ser y los "reds" quedaron apeados de un torneo que tradicionalmente saca lo mejor de este club. El que ganaron en una noche mágica en Estambul en el 2005 en una gesta inolvidable ante el Milán.

El entrenador madrileño estuvo pendiente de su capitán, Steven Gerrard, clave para transformar partidos hasta el último minuto, aunque finalmente lo excluyó de la convocatoria en favor del brasileño Lucas Leiva y cedió el brazalete de la capitanía a Jamie Carragher.

Frente a un once que salía sin nada que perder, su anfitrión: una formación que salía derrochando confianza y que atentó ya en el segundo minuto de juego con un centro del marfileño Salomon Kalou para poner a prueba los reflejos del cancerbero español Pepe Reina.

Comenzaban a mover la bola en el medio campo Arbeloa, Xabi, Kuyt y Mascherano en el ordenado "bloque Benítez". El Liverpool arrancaba tanteando a su adversario; probando el terreno, con buena coordinación. Buscaba la proeza que en el 2005 les dio, cuando nadie daba un duro por ellos, la Copa de Europa en otra misión inabarcable.

Ante la disposición y las ganas visitantes, esperaban los hombres de Guus Hiddink, apoyados en la cómoda ventaja de la ida, en la que hicieron oídos sordos a los gritos de "The Kop", y que parecía que saldrían por jugadas a la contra, a juzgar por el comienzo del partido.

Desde el silbato inicial, los locales apretaron a los hombres de Benítez, una presión que trató de contener el Liverpool con una gran jugada del israelí Yossi Benayoun a Fernando Torres, que generó tensión en el área londinense.

El Chelsea tuvo una ocasión clara en el minuto 13, con un lanzamiento de falta de Frank Lampard que salió desviado por el palo derecho de la meta de Reina. Suficiente para oler el peligro y para hacer que las alarmas del Liverpool saltaran.

Que el Liverpool goza de buena fortuna lo sabe todo el mundo en Inglaterra y en esta primera mitad, el factor suerte tampoco le dio la espalda.

La plantilla visitante lograba bloquear la fortísima presión "blue" para estrenar el marcador y lograr a los 19 minutos de partido ese ansiado primer gol del que tanto hablaba Benítez la víspera. Lo marcó el brasileño Fabio Aurelio con una falta directa que se coló pegado al palo izquierdo de la meta del checo Petr Cech.

Ese tanto dio chispa al encuentro y motivación al conjunto visitante.

Pero quedaban más sorpresas. De nuevo, el ángel de la guarda del club de Anfield acudió en su auxilio en forma de penalti. Ocurrió en el minuto 26, cuando el árbitro, el español Luis Medina Cantalejo, pitó la pena máxima.

Fue, irónicamente, debido a una falta cometida por el "héroe" del primer encuentro de la eliminatoria, el jugador serbio Branislav Ivanovic, que agarró a Xabi Alonso en el área para que el ex de la Real Sociedad transformara su falta en un segundo gol para un Liverpool cada vez más esperanzado.

Stamford Bridge enmudeció. De pronto, nada parecía imposible. ¿Factor suerte, otra vez? En cualquier caso, los "reds", que salían sin nada que perder, se colocaban un paso más cerca de lograr la remontada inalcanzable.

Los hinchas locales jaleaban a su equipo y el Chelsea volvía a las andadas tratando de neutralizar los avances de un visitante que se volvía a ratos más incómodo.

Otra falta lanzada por Lampard la remató Alex, que obligó a intervenir a Reina, que lograba abortar el amago de gol.

El paso por vestuarios dio determinación a un Liverpool que ahora se creía capaz de todo; pero también empujó al once de Hiddink, consciente de lo que podían perder si se relajaban. Y espabilaron.

Una negligencia de Reina le costó carísima al once visitante, que encajó un doloroso gol de Didier Drogba en el minuto 51. Un momento que añadió drama a la temporal racha de euforia del equipo más 'español' de Inglaterra y que animó, de paso, a los seguidores del Chelsea.

Y de pronto, se alteró el guión, con un Chelsea que reclamaba lo que consideraba suyo. Le tocó el turno esta vez al brasileño Alex, que niveló el marcador con un potente lanzamiento de falta que no pudo detener el portero español y que tranquilizó sobremanera al club de Roman Abramovich.

El anfitrión se embaló y a Reina le tocó frenar una embestida del germano Michael Ballack, por la izquierda, a un pase de Ashley Cole. Pudo haber sido el tercer tanto para el Chelsea.

La recta final fue frenética. Sucesión de goles en cuestión de instantes. El Liverpool encajaba otro doloroso tanto de Frank Lampard, que remató un pase de Drogba.

Y, para mayor emoción, el Liverpool replicó en cuestión de sólo tres minutos, el tiempo que tardaron el brasileño Lucas, primero, y el holandés Kuyt, después en poner por delante a su equipo. Pesaba todavía, eso sí, el lastre numérico de la ida. Pero el nerviosismo se instaló de nuevo en la afición local.

Volvió a empatar Lampard -capitán hoy de los 'blues', en ausencia de John Terry- y esta vez ya no hubo más momentos mágicos para el Liverpool.

Fue el Chelsea, un club reacio a ampararse en el "factor suerte", como recalcó su técnico el día antes, el que avanzó camino de otra final europea. A la que aspira el Barcelona, al que se medirá en las semifinales.

- Ficha técnica:

4 - Chelsea: Cech; Ivanovic, Carvalho, Alex, Ashley Cole; Ballack, Essien, Lampard, Kalou (Anelka, m.35); Drogba (Franco di Santo, m.90) y Malouda

4 - Liverpool: Reina, Arbeloa (Babel, m.82), Carragher, Skrtel, Fabio Aurelio, Kuyt, Lucas, Xabi Alonso, Mascherano (Riera, m.70), Benayoun y Torres (Ngog, m.80).

Goles: 0-1, Fabio Aurelio, m.19. 0-2, Xabi Alonso, m.28. 1-2, Didier Drogba, m.51. 2-2, Alex, m.57. 3-2, Lampard, m.76. 3-3, Lucas, m.81. 3-4, Kuyt, m.83, 4-4, Lampard, m.89.

Árbitro: Luis Medina Cantalejo (España). Sacó tarjetas amarillas a Ivanovic y Ashley Cole, del Chelsea; y a Benayoun, del Liverpool.

Incidencias: Partido correspondiente a la vuelta de los cuartos de final de la Liga de Campeones, disputado en el estadio londinense de Stamford Bridge, ante unos 38.000 espectadores.

Los jugadores de ambos equipos llevaron brazaletes negros en señal de respeto por el vigésimo aniversario, que se cumplirá mañana, miércoles, de la tragedia de Hillsborough, donde perdieron la vida decenas de aficionados del Liverpool en un partido de Copa.