El Barcelona ganó nueve partidos por al menos cuatro goles de diferencia

BARCELONA, 16 (EUROPA PRESS)

La consecución del decimonoveno título liguero por parte del Barcelona supone además la consagración de una apuesta continua y decidida por el gol, plasmada en las nueve goleadas que el equipo blaugrana, azuzado desde el banquillo por Guardiola y voraz sobre el césped con el tridente Messi-Eto'o-Henry, ha endosado esta temporada a sus rivales, con el histórico asalto al Santiago Bernabéu (2-6) incrustado ya en la memoria colectiva del fútbol español.

Haciendo un balance general de todos esos encuentros inapelables, el Barcelona aparece como un equipo especialmente feroz con sus más directos rivales, ya que entre el grupo de víctimas aparecen sus tres perseguidores en la tabla, Real Madrid, Sevilla y Valencia. Además, seis de las nueve goleadas se dieron en la primera vuelta, cuando Copa del Rey y Liga de Campeones se encuentran en fase embrionaria y el esfuerzo azulgrana se centraba en la Liga.

Curiosamente, las dos únicas goleadas a domicilio marcan el despegue y el culmen del periplo liguero azulgrana. En la jornada 3, el equipo de Guardiola se plantó en El Molinón infectado por las dudas en torno a un proyecto nuevo que solo había sumado un punto en las dos primeras jornadas. Los goles de Iniesta, Messi, Xavi y Eto'o, cuatro artífices insustituibles esta temporada, permitieron la primera dentellada azulgrana a la Liga (1-6).

Con el equipo ya asentado, en las jornadas 6, 8 y 10, el Barcelona encadenó ante su público tres goleadas asombrosas, sobre todo por la manera de producirse: Atlético de Madrid (6-1), Almería (5-0) y Valladolid (6-0) se marcharon al descanso con al menos cuatro goles de diferencia en contra. Los hombres de Guardiola salían a despedazar su presa desde el pitido inicial, mostrando un hambre de títulos que comenzó a saciarse el pasado miércoles con la Copa del Rey.

El Camp Nou se convirtió en esta primera vuelta en un potro de tortura para el equipo visitante, un papel que solo supieron jugar con acierto Racing de Santander y Getafe con sendos empates. El resto de rivales doblaron la rodilla, caso del Valencia, que se plantó en el coliseo barcelonés en la jornada 14 y acabó chocando con la maestría de Henry, que logró su único 'hat trick' del año (4-0).

Para cerrar la primera vuelta y alcanzar la mágica cifra de 50 puntos, el Barcelona se regaló una 'manita' contra el Deportivo (5-0), que asistió impotente a otra demostración del tridente local con los goles de Messi (2), Eto'o (2) y Henry. Aquel partido zanjó la mejor vuelta de la historia de Liga.

Plenamente inmerso en tres competiciones, el campeón sufrió un mes de febrero difícil, enganchó tres partidos sin victoria y la grada azulgrana tuvo que esperar nueve jornadas para darse otro banquete de fútbol, ofrecido en la jornada 28 contra el Málaga (6-0), quizá el peor equipo que ha pisado el Camp Nou esta temporada.

Las dos últimas goleadas del año zanjaron definitivamente el título porque se produjeron contra el tercero y segundo clasificado. En la jornada 32, Iniesta sacó un poco de la magia que posteriormente embrujó Stamford Bridge para sacarse un golazo en la primera jugada del duelo contra el Sevilla, que acabó llevándose cuatro. Pese a acumular ocho goleadas incontestables, el empuje del Real Madrid exigía un último esfuerzo azulgrana.

El 2 de mayo, aniversario del levantamiento del pueblo madrileño contra el invasor francés, una potencia futbolística arrasó el Santiago Bernabéu con su juego sigiloso y letal. La afición madridista se marchó sin aspavientos, dejando que el Barcelona celebrara anticipadamente el título, fraguado en ocho goleadas previas y rubricado con tantos de Messi (2), Henry (2), Puyol y Piqué: 2-6.