El Espanyol pone fin a su estancia en Montjuïc con el nuevo estadio en la mente

  • Barcelona, 29 may (EFE).- El Espanyol se despedirá este domingo ante el Málaga del Estadio Olímpico Lluís Companys de Montjuïc, el campo que durante las últimas doce temporadas ha acogido todos los partidos que ha disputado el conjunto catalán como local en las diferentes competiciones nacionales e internacionales.

Barcelona, 29 may (EFE).- El Espanyol se despedirá este domingo ante el Málaga del Estadio Olímpico Lluís Companys de Montjuïc, el campo que durante las últimas doce temporadas ha acogido todos los partidos que ha disputado el conjunto catalán como local en las diferentes competiciones nacionales e internacionales.

A partir de la próxima temporada, el equipo blanquiazul disputará sus encuentros oficiales en el estadio de Cornellà-El Prat, cuya inauguración oficial está prevista para el próximo 2 de agosto ante el Liverpool. El 5 de junio se llevará a cabo la protocolaria entrega de llaves, uno de los pasos importantes de la obra.

El Espanyol comenzó a jugar en el estadio olímpico después de la venta de sus instalaciones en Sarriá en 1997. La deuda que arrastraba obligó al club a deshacerse de su único patrimonio e iniciar, para muchos, una odisea por el desierto que este domingo llegará a su fin.

La temporada 1997-98 fue la primera que disputó la escuadra catalana en Montjuïc. José Antonio Camacho dirigía al Espanyol, que se estrenó en un choque ante el Celta (08-09-07). La actual es la duodécima, y lo cierto es que la trayectoria deportiva del equipo ha sido mucho mejor de la esperada.

Desde su traslado al estadio olímpico los blanquiazules han conquistado dos copas del Rey, un subcampeonato de la Copa de la UEFA y han conseguido mantener la categoría. Además, celebró por todo lo alto su centenario con un partido ante Argentina (2-0) y una jornada festiva memorable.

Los aficionados han disfrutado de noches épicas como las victorias ante el Real Madrid en las semifinales de la Copa del Rey del 2000 o contra el Werder Bremen en la Copa de la UEFA de 2007. Y de noches angustiosas como las salvaciones agónicas ante el Murcia en la campaña 2003-04 y la Real Sociedad en la temporada 2005-06.

Aunque el público siempre se ha quejado por las pistas de atletismo que separan el terreno de juego de las gradas y por las instalaciones en general, un tanto descuidadas, lo cierto es que el Espanyol ha salido fortalecido de un campo que nunca ha sentido como propio pero que ha tenido una gran incidencia en su historia.

La masa social ha aumentado considerablemente en los últimos años y el club ya cuenta con cerca de 30.000 socios. Se ha consolidado un proyecto de animación como 'La Curva', un modelo pionero en España y que cada vez tiene más importancia dentro del club. Montjuïc ha pasado de ser un cementerio a un campo muy animado.

El gran inconveniente para el club es que no ha podido explotar algunas vías de negocio como espera hacer ahora en el nuevo estadio de Cornellà-El Prat. El precio del alquiler fue otro de los aspectos que más polémica creo, ya que muchos otros consistorios cobraban una cantidad irrisoria a sus inquilinos. El españolismo muchas veces se ha quejado por los precios abusivos de algunos productos o por el trato que ha recibido por parte de las autoridades.

El entrenador blanquiazul, Mauricio Pochettino, por entonces jugador, y Raúl Tamudo, que entonces era una joven promesa y no contó mucho para José Antonio Camacho, son los únicos supervivientes de la plantilla que estrenó el estadio.

El fútbol dará paso a los campeonatos de Europa de atletismo del próximo año. De hecho, hace unos meses que han comenzado las obras de mejora y reforma del estadio olímpico, lo que ha complicado más los últimos días de estancia del Espanyol en el recinto.