El Madrid consigue su octava consecutiva

GIJÓN, 15 (EUROPA PRESS) El capitán del Real Madrid, Raúl González Blanco, se convirtió hoy en el máximo goleador de la historia del conjunto blanco, tras superar a la leyenda Alfredo Di Stéfano gracias a los dos tantos que logró esta tarde ante el Sporting de Gijón, que hacen el 309 en su trayectoria como madridista. El jugador merengue anotó además su decimoséptimo tanto en lo que va de temporada (11 en Liga, 3 en Copa, y 3 en 'Champions') y continuó con su acierto desde que llegó Juande al banquillo el pasado mes de diciembre. Desde aquel encuentro ante el Zenit han trancurrido 10 partidos y Raúl ha firmado siete goles. Raúl, que marcó en tres de las últimas cuatro jornadas, igualó a Di Stéfano en Soria hace dos semanas y hoy, con un doblete, consiguió superar a la 'Saeta Rubia'. Con estos dos tantos, el 'siete' blanco establece un promedio de 0.5 goles por partido, un registro mejor que el que logró en las últimas cinco campañas. Campañas que parecen muy lejanas desde que debutara aquel 29 de octubre de 1994 en La Romareda de la mano de Jorge Valdano. Durante estas 14 temporadas y media Raúl ha sido la bandera de un club que se identifica con los valores del madrileño, del delantero que tiene por obsesión empujar siempre la pelota a gol y que elucubra a la perfección en su cabeza cómo adelantarse al defensa para tocar con la puntera, para estar en el sitio correcto, en el momento adecuado. Un afán que le hizo y le hace ser uno de los mejores sabuesos del área, 'pichichi' en dos ocasiones (1998/99 y 2000/01) y actual máximo goleador de la 'Champions' después de 14 temporadas y media como profesional. Y eso que nunca fue rápido, tampoco destacó por ser un jugador espectacular, pero siempre fue capaz de tener ese instinto que sólo tienen los mejores. Un elegido para el mundo del fútbol que ha sabido aprovechar la oportunidad. Un jugador que ha marcado 309 goles, algunos para el recuerdo de la parroquia blanca como aquel que sirvió para callar al Camp Nou, o el que logró en la final de la Intercontinental ante el Vasco de Gama tras un pase de Seedorf de más de 40 metros, que supuso el título de títulos. Raúl los ha metido de penalti, de vaselina --como más le gusta-- desde fuera del área, de chilena e incluso con la mano, cuando lo logró ante el Leeds United en la fase de grupos de la 'Champions' de 2001. En esta misma competición, el '7' blanco también batió al Barça de Charlie Rexach con un tanto por la escuadra en la vuelta de las semifinales de la temporada siguiente. En la final ante el Bayer Leverkusen --la novena Copa de Europa-- inauguró la cuenta con un gol de pícaro, y en la de la octava recorrió más de 60 metros para regatear a Cañizares y sobrepasar a Djukic en la línea de gol. Incluso la gran jugada de Fernando Redondo que conquista Old Trafford la culmina el propio Raúl. Un respeto que siempre tendrá Raúl a Di Stéfano, orgullosa 'la Saeta' de que sea el capitán quién supere su récord. Orgullo de que el estandarte blanco en la última década no tenga techo y de que el 'Ferrari' haya cumplido los pronósticos de llegar el primero a línea de meta y eso que aún le quedan un par de temporadas para ver la bandera a cuadros.