España tiene pie y medio en Suráfrica

España tiene pie y medio en Suráfrica

España tiene pie y medio en Suráfrica

MADRID, 29 (EUROPA PRESS) La selección española fue capaz de doblegar a la de Turquía por 1-0 y gracias a un solitario gol de Gerard Piqué en partido valedero para la fase de clasificación del Mundial de 2010, y logró dar un paso importante para certificar cuanto antes su presencia en Sudáfrica tras un encuentro en el que fue clara dominadora. El equipo de Del Bosque tuvo que esperar a la segunda mitad para encontrarse con el gol, que llegó a balón parado y para deshacerse de una Turquía ordenada, consciente del potencial de la campeona continental en un duelo que demostró por qué su rival fue semifinalista en Austria y Suiza. Durante los primeros 45 minutos, España apenas inquietó la meta defendida por Volkan Demirel. Los de Del Bosque fueron un equipo tímido, con dificultades para finalizar las jugadas, pero con una abrumadora posesión del balón. Xavi, aquel que fuera mejor jugador de la Eurocopa, volvió a sentar cátedra sobre el césped del Bernabéu. El centrocampista culé surtió a Torres y Villa que, pese a su movilidad, tardaron en hacerse un hueco entre la férrea defensa otomana. Y es que a pesar del cariño con que España trata el balón, fueron los de Fatih Terim los primeros en plantarse en la meta contraria con peligro merced a un disparo cruzado del villarrealense Nihat, que se marchó a escasos centímetros de la portería de Casillas. Pero a España poco le importó. El equipo se transforma, cambia el 'chip' y sabe de las exigencias de vestir la roja: condición indispensable para rasear el balón y ser superior al rival desde el dominio del mismo. Si bien es cierto, la 'roja', que siempre fue a lo suyo, adoleció de otro recurso que no fuera colarse en el área turca a base de mover el esférico. Nadie se atrevió a tirar desde fuera, ni siquiera Senna, que anduvo algo escondido en el costado derecho. El mismo en el que acabó jugando un Cazorla incapaz de percutir con eficacia para sacar el centro. Así, la primera ocasión de España llegó en el minuto 35 con un cabezazo de Villa, que no entró por poco. Torres también la tuvo a tres del descanso, como no, a pase de Xavi, pero Turquía demostró su condición de aguerrida y equipo difícil con una excelente colocación sobre el verde del coso merengue, que se hacía una montaña empinada cada vez que la medular española buscaba ese espacio codiciado. PIQUÉ, GOL DE ORO En la segunda mitad, España no cambió su discurso y dio licencia a los turcos para permanecer más juntos en torno a su área. Así, la vigente campeona de Europa tuvo que echar mano del balón parado para lograr el único tanto del encuentro, para encontrarse con el gol tras una falta botada por Xavi. El de Terrasa la puso en el segundo palo y Sergio Ramos -que realizó un gran partido-- remató desviado, sin embargo Piqué estaba allí para empujarla al fondo de las mallas y traducir al marcador la superioridad que se había visto en el terreno de juego. Fue entonces, a partir de la hora de partido cuando España trenzó de mejor manera. La entrada de Mata y Silva por Cazorla y Villa otorgó más frescura a la 'roja', que llegaba al área rival con la frecuencia desconocida en el primer acto. Un posible penalti sobre Ramos, un trallazo de Alonso y hasta una acrobática chilena del lateral del Real Madrid fue el currículum español en la segunda parte. Turquía por aquel entonces andaba desaparecida, y España realizaba sus mejores minutos del envite. La selección no firmó un choque brillante, pero sí notable, en el que le faltó mordiente, algo de picante, pero que fue más que suficiente para seguir invictos en el grupo 5 y dar un paso de gigante en su afán por estar cuanto antes en el Mundial de Sudáfrica.