La hegemonía del Manchester marca una jornada de tensión en la zona baja

  • Londres, 16 may (EFE).- La Liga inglesa ya tiene campeón; Un Manchester United que sólo necesitó un empate a cero ante el Arsenal para prorrogar su hegemonía en este torneo y retener el trofeo de la "Premier" por tercera campaña consecutiva, en una jornada marcada por la tensión para los clubes de la zona baja.

Londres, 16 may (EFE).- La Liga inglesa ya tiene campeón; Un Manchester United que sólo necesitó un empate a cero ante el Arsenal para prorrogar su hegemonía en este torneo y retener el trofeo de la "Premier" por tercera campaña consecutiva, en una jornada marcada por la tensión para los clubes de la zona baja.

El encuentro adelantado del sábado, en el majestuoso y abarrotado Old Trafford, entre el defensor al título liguero y el joven Arsenal que capitanea el internacional español Cesc Fábregas tuvo en vilo a los forofos de este deporte, pendientes del posible desenlace del curso.

El empate a cero en el "Teatro de los Sueños" del flamante líder ante un férreo rival londinense coronó, de nuevo, a los "diablos rojos" indiscutibles vencedores de esta Liga con 87 puntos. Y puso, de paso, fin, al deseo de Rafa Benítez de remontar en la tabla.

Aprobada esta asignatura con matrícula de honor, el jugador portugués Cristiano Ronaldo aseguraba hoy que el United de Ferguson "se centrará, ahora, sólo en el partido con el Barcelona", el día 27 de mayo cuando ambos finalistas de la "Champions" se disputen en Roma la Copa de Europa que también defiende el once británico.

Pero por el momento, los pupilos del "míster" escocés celebraron por todo lo alto su hazaña ante el entusiasmo incontrolado de su hinchada en Old Trafford.

El joven Arsenal de Arsene Wenger, sin el cancerbero español Manuel Almunia en la meta, ni el atacante togolés Emmanuel Adebayor en el ataque, ambos presas de las lesiones, ofreció una digna resistencia en un choque muy igualado en posesión, en el que hubo ocasiones definidas para ambos rivales.

El empate a cero dio al United la ocasión de igualar el récord del Liverpool de Rafael Benítez de 18 títulos en la competición nacional -once en la era de la Premier League- al tiempo que asfixiaba las (pocas) esperanzas que aún albergaba la escuadra "red" de remontar en la tabla.

El internacional inglés Wayne Rooney describió como "una sensación increíble" el saberse campeón y expresó su deseo de "continuar" con la excelente racha exhibida por esta plantilla "en los últimos años".

Más emotivo y casi lloroso se mostró el atacante argentino Carlos Tévez, cuyo futuro continúa siendo, por incierto, comidilla de los medios británicos.

El suramericano, que hoy comenzó en el once titular, pareció despedirse de la hinchada local cuando Ferguson le reemplazó por el coreano Park a los 67 minutos de juego.

"Ha sido emotivo. Me gusta el Manchester, me gustan los aficionados, y quizás esto es un adiós. Me resulta muy difícil", reconocía el internacional después del partido.

Mientras el United festejaba, continuaba la jornada en otros estadios británicos. El Bolton Wanderers saldaba su encuentro en el Reebok Stadium con el Hull City con un empate a uno en un choque vibrante en el que el plantel visitante peleó por sobrevivir en la "Premier".

El punto dio al Hull la ocasión de salir de la zona de descenso -hasta posicionarse en le decimoséptimo lugar- en detrimento del Newcastle United.

Con rostro sombrío, el entrenador de ese equipo, Alan Shearer, se resignaba a la derrota de su plantilla por 0-1 ante el Fulham en su estadio de St James's Park, que les mete en la zona de descenso, a falta únicamente de un partido para cerrar la temporada.

Fue un duelo en el que la fortuna no sonrió precisamente a los anfitriones, que perdieron a Sebastian Bassong por roja directa en el minuto 60, algo que no hizo favores al equipo, que vio más difícil la remontada en el marcador.

El Everton de David Moyes remataba la penúltima jornada de torneo con una victoria cómoda por 3-1 ante el londinense West Ham United, formación que se redujo a diez hombres desde el minuto 37 de juego ante la expulsión de James Tomkins.

En el estadio de Riverside, el Middlesbrough liquidó su cita con el Aston Villa con un empate a uno que aunque concede al "Boro" un punto más, no le salva de un destino agrio en Segunda que parece prácticamente cerrado.

El Stoke se impuso en casa por 2-0 ante el Wigan, mientras que en el campo londinense de White Hart Lane, el ex equipo de Juande Ramos, un Tottenham Hotspur ordenado y ofensivo, ganaba su duelo ante el Manchester City por 2-1.

Firmaban la victoria "spur" el inglés Jermaine Defoe y el irlandés Robbie Keane, que transformó un penalti vital en la recta final del partido, importantísimo, ya que mantiene vivas las esperanzas del club londinense en Europa.

La 37a. jornada de esta Liga continúa mañana, domingo, con los partidos: Chelsea-Blackburn y West Brom-Liverpool y concluirá el lunes con el duelo Portsmouth-Sunderland.