La historia hace peligrar la permanencia del Getafe

  • Getafe (Madrid), 30 may (EFE).- Los enfrentamientos entre Racing y Getafe arrojan unos datos negativos para los madrileños, que en El Sardinero sólo han ganado en una de sus cuatro visitas y perdido en las otras tres, unos datos históricos que si se repiten harían peligrar la permanencia de los hombres de Miguel González, Míchel.

Getafe (Madrid), 30 may (EFE).- Los enfrentamientos entre Racing y Getafe arrojan unos datos negativos para los madrileños, que en El Sardinero sólo han ganado en una de sus cuatro visitas y perdido en las otras tres, unos datos históricos que si se repiten harían peligrar la permanencia de los hombres de Miguel González, Míchel.

Una derrota ante los cántabros no sería definitiva para mandar a Segunda División al club del sur de la comunidad de Madrid. Para que eso ocurriera, Sporting, Osasuna y Betis deben superar al Getafe en la clasificación.

Sin embargo, sus rivales parten con una pequeña ventaja. Asturianos, navarros y andaluces juegan en su estadio. Excepto el Betis, que se enfrenta al Valladolid -por encima del Getafe en la clasificación-, los otros dos jugarán ante equipos que ya no tienen absolutamente nada que decir en la Liga.

Pese a que el empate bastaría al Getafe para asegurar su presencia el año que viene en Primera División, éste nunca se ha producido en sus visitas ligueras a tierras cántabras. En El Sardinero, o pierde, o gana. Lo segundo sólo ha ocurrido una vez.

Fue en la primera temporada del alemán Bernd Schuster en el banquillo "azulón" (2005/2006). Era la jornada 34 del campeonato y el Getafe ganó con holgura. Dos goles de Riki y uno de Mariano Pernía anularon el empate de Antoñito. Aquel 23 de abril de 2006 se produjo la única victoria de los madrileños en casa del Racing. Jamás ha vuelto ni siquiera a puntuar.

El primer precedente en Primera ocurrió un año antes, en la campaña 2004/2005, en el primer año del Getafe en la máxima categoría del fútbol español. Quique Sánchez Flores no pudo dirigir a sus pupilos hacia la victoria, ya que éstos fueron derrotados por 2-1. Ayoze Díaz y Javier Arizmendi marcaron para los cántabros. En el minuto 52 Ángel Manuel Vivar Dorado redujo distancias, pero su equipo finalmente no pudo empatar.

La segunda derrota getafense en El Sardinero fue por la mínima y gracias a un tanto del defensa Ezequiel Garay al principio del duelo. Bernd Schuster no pudo celebrar en su segunda temporada en el Getafe una nueva victoria en un estadio que siempre ha sido difícil para el club presidido por Ángel Torres.

El último precedente liguero data del 28 de octubre de 2007 y de nuevo el Getafe salió derrotado. En esta ocasión, Michael Laudrup era el dueño del banquillo madrileño. El danés sólo pudo contemplar otra derrota más ante el Racing. Un gol de Óscar Serrano y otro de Jorge López provocaron otro resultado negativo para el Getafe.

Para no tener problemas, no depender de otros resultados y asegurar la categoría, los hombres de Míchel deberán fijarse en el 1-3 logrado por Bernd Schuster y en otro resultado que no tiene nada que ver con la Liga. El único empate que ha cosechado el Getafe en El Sardinero fue en la vuelta de las semifinales de la pasada edición de la Copa del Rey.

Entonces, logró empatar a un gol. Ese resultado daría la permanencia matemática al Getafe. Pero ese marcador, y la forma en la que se produjo, pone las cosas muy difíciles a los hombres de Míchel. En Santander, todavía recuerdan como marcó el gol del empate Javier Casquero, que sentenció la eliminatoria y frenó la remontada del Racing, que con un 2-0 se clasificaba para la final.

Desde aquel partido, hace más de 400 días, muchos aficionados cántabros quieren venganza. Aseguran que Juan Albín y Casquero no tiraron fuera la pelota cuando Ezequiel Garay estaba en el suelo lesionado y aprovecharon la situación para marcar el tanto que aseguraba el pase a la final del Getafe.

Desde Madrid, siempre dijeron que no se dieron cuenta del incidente. La venganza puede ser perfecta. Mandar a Segunda al Getafe es más grave que no jugar una final de Copa. Ese es el aliciente de muchos aficionados del Racing para acudir al Sardinero el domingo, aunque su equipo no se juega nada. La historia, de momento, da una pequeña victoria a la hinchada santanderina.