Los candidatos catalanes apuestan por una victoria del Barça, aunque temen al Manchester

BARCELONA, 26 (EUROPA PRESS)

Los candidatos catalanes a las elecciones europeas muestran un gran respeto hacia el Manchester United, rival del FC Barcelona en la final de la Champions League, pero apuestan por una victoria del equipo de Pep Guardiola en la cita de mañana en Roma.

Como buen académico, el candidato de CiU, Ramon Tremosa, explica que ha estudiado racionalmente las últimas finales del Manchester, y tres de cuatro las ha ganado en los penaltis.

Por ello, cree que el escenario más probable es un "peso de las defensas por encima de los ataques", lo que conllevaría un 0 a 0 al final, una prórroga "dramática" y un gol de Bojan en el último lanzamiento de la tanda de penaltis.

También el candidato de ERC, Oriol Junqueras, se muestra prudente, y augura un 1 a 0 a favor del Barça, destacando que el Manchester es un equipo "extraordinario".

En su opinión, el equipo de Alex Ferguson saldrá cerrado atrás y evitará que el Barça marque muchos goles. La clave, según él, es que tampoco los ingleses puedan batir a Víctor Valdés.

En una línea similar se expresó el candidato de ICV-EUiA, Raül Romeva, que apostó por un 2 a 1 a favor del equipo culé.

Más goles se marcarán en la final, según pronostica el candidato popular Aleix Vidal-Quadras, que habla de un 3 a 2 y que acudirá al estadio de Roma. Dice que le gusta que ganen los equipos catalanes, pero tampoco es tan "forofo" como su hijo, culé hasta la médula.

También remarca que desearía que el presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, fuera "políticamente más neutro".

La candidata del PSC Maria Badia se tira a la piscina y apuesta por un 3 a 1. La socialista subraya que le gusta mucho Guardiola como entrenador, pero cree que también destacaría en muchos otros ámbitos profesionales.

El más optimista es el candidato de C's, Miguel Durán, que augura un 3 a 0, aunque ni siquiera es del Barça. Se declara más cercano al Espanyol y admite que fue del Real Madrid, porque toda su familia lo era.

Durán reconoce que no le gusta demasiado el fútbol, y lo considera un "circo" en el que se paga un "disparate" por los jugadores.