Los jugadores del Athletic reciben otro baño de masas en el Palacio foral de Bilbao

BILBAO, 15 (EUROPA PRESS)

La plantilla del Athletic Club continuó en la Diputación de Bizkaia su particular jornada de reconocimientos tras el subcampeonato de Copa, recibidos nuevamente por la misma multitud de aficionados que dos horas antes les había agasajado en el Ayuntamiento de Bilbao.

Los jugadores y el cuerpo técnico rojiblancos llegaron al Palacio Foral al filo de las nueve de la noche caminando por la Gran Vía, a cuyos lados se agolpaban miles de seguidores que les aclamaban.

A su llegada salieron a la balconada de la Diputación, acompañados del diputado general de Bizkaia, José Luis Bilbao, para agradecer nuevamente a los aficionados su apoyo.

Comenzó hablando el autor del único tanto que el Athletic marcó al FC Barcelona en la final de Copa, Gaizka Toquero, o, como dijo José Luis Bilbao, "lehendakari Toquero". El delantero vitoriano afirmó que gracias a los aficionados los jugadores tienen "más ganas de trabajar y conseguir títulos".

Joaquín Caparrós, por su parte, pidió de nuevo "perdón por no haber traído la Copa", y volvió a garantizar" que van a "trabajar a destajo para volver el año que viene de nuevo" a la Diputación para celebrar un título.

El capitán, Joseba Etxeberria, dio las "gracias de corazón" a la afición rojiblanca. "Ojalá que sigáis siendo así", añadió el guipuzcoano. "Sois los putos amos", gritó a continuación Fran Yeste en un tono menos comedido, mientras Javi Martínez reiteró que con este recibimiento, la afición le ha vuelto a "dejar acojonado".

Carlos Gurpegi puso la nota de humor al salir a la balconada con un enorme jarrón que decoraba los salones de la Diputación, simulando que levantaba la Copa del Rey.

Con el recibimiento en la Diputación se dio por concluida la jornada de homenaje que las instituciones de los seguidores brindaron a la plantilla del Athletic tras el subcampeonato de Copa el pasado miércoles en Valencia.

A partir de ahora, los jugadores rojiblancos deberán pensar ya en el Espanyol, al que se mieden este domingo sin nada en juego, puesto que ya están salvados, pero con el objetivo de finalizar la temporada liguera lo más dignamente posible.