Maradona pone el carácter, Messi el talento

  • Marsella (Francia), 12 feb (EFE).- En apenas dos partidos como seleccionador, Diego Armando Maradona ha dotado a Argentina del carácter que le convirtió en uno de los jugadores más carismáticos de todos los tiempos, una seña de identidad completada con el talento de Lionel Messi sobre el terreno de juego.

Maradona pone el carácter, Messi el talento

Maradona pone el carácter, Messi el talento

Marsella (Francia), 12 feb (EFE).- En apenas dos partidos como seleccionador, Diego Armando Maradona ha dotado a Argentina del carácter que le convirtió en uno de los jugadores más carismáticos de todos los tiempos, una seña de identidad completada con el talento de Lionel Messi sobre el terreno de juego.

En su primera aparición como internacional bajo la batuta de Maradona, Messi demostró que está dispuesto a darle a la albiceleste el toque especial que le viene dando en los últimos meses al Barcelona.

Sus chispazos de calidad en el Velódromo marsellés, aunque irregulares, iluminaron una noche que los seleccionadores habían planificado más tosca y embarullada en el centro del campo.

El menudo y astuto Messi desatascó el partido, lo colocó más cerca del área francesa y acabó por apropiárselo con un gol magistral, pleno de fuerza y de fe, que acabó por poner a más de 60.000 franceses a cantar "olés" al juego albiceleste.

Si en los prolegómenos el partido era de Maradona, acabó siendo de Messi, como si el jugador del Barcelona hubiera decidido jugar en el campo el papel que el "Diez" solía interpretar en sus años de gloria, ensombreciendo a figuras del banquillo como César Luis Menotti o Carlos Bilardo.

Su "alter ego", su prolongación en el campo y casi su reencarnación, si se atiende al parecido futbolístico que muchos les otorgan.

"Si sigue así, conseguirá ser mejor que yo", afirmaba Maradona la víspera. "La pelota forma parte del cuerpo de él. Es imposible quitársela", aseguró tras verle en Marsella, presto a cubrir de gloria al jugador.

Y a otorgarle galones, sabedor de que su selección precisa de su carácter ganador, pero también de un liderazgo como el que el "Diez" ejercía en la selección que ganó el Mundial de 1986 y llegó a la final cuatro años más tarde.

Era el segundo encuentro de Maradona como seleccionador y el "Pibe de oro" puede presumir de contarlos por victorias. Frente a Escocia se impuso en un encuentro timorato (0-1) y sin muchas de las figuras argentinas. Contra Francia dio un auténtico golpe de autoridad y comenzó a mostrar el perfil de lo que quiere que sea su equipo.

Aguerrido en defensa, rugoso en el centro del campo y ágil en ataque. Demichelis como líder de la zaga, Mascherano y Gago artífices de la contención y la construcción, respectivamente, en el centro del campo, y Messi como mago ofensivo acompañado de la velocidad de Agüero.

"Hemos estado a un gran nivel", explicó al término del encuentro para agregar que será difícil que otros jugadores le quiten el puesto a los que vencieron en Marsella.

Un frase que dejó caer y que genera dudas sobre la entrada de otros jugadores. Parece que Riquelme tiene un lugar prometido al lado del "Diez" y con ese mismo número en la espalda, pero otros deberán "hacer muchos méritos" para llamar a la puerta de la selección, según las palabras del propio técnico.

Ahora, Argentina camina para lograr la clasificación para el Mundial de 2010. Por el momento, los albicelestes son terceros empatados con Chile y por detrás de Paraguay y Brasil.

Sus próximos compromisos, en los que se verá de verdad si la receta de Maradona es la buena, son frente a Venezuela en Buenos Aires y contra Bolivia fuera.

Para entonces el proyecto ya tiene que estar cuajado y la selección tiene que haber tomado el carácter de Maradona. Messi se encargará de que el talento no falte a su cita.

Luis Miguel Pascual