Optimismo deportivo y urgencias económicas en el aniversario del último título del club

  • Valencia, 15 abr (EFE).- El optimismo deportivo derivado de los últimos triunfos en la Liga y las urgencias económicas que tiene el Valencia desde hace varios meses marcan el panorama de la entidad cuando se cumple un año del último título conseguido por el vigente campeón de la Copa del Rey.

Optimismo deportivo y urgencias económicas en el aniversario del último título del club

Optimismo deportivo y urgencias económicas en el aniversario del último título del club

Valencia, 15 abr (EFE).- El optimismo deportivo derivado de los últimos triunfos en la Liga y las urgencias económicas que tiene el Valencia desde hace varios meses marcan el panorama de la entidad cuando se cumple un año del último título conseguido por el vigente campeón de la Copa del Rey.

El actual Valencia poco o nada tiene que ver con aquel equipo campeón, ya que ni el presidente, ni el entrenador, ni alguno de sus jugadores, ni el sistema de funcionamiento y gestión de la entidad coinciden con el modelo del Valencia de hace doce meses.

El 16 de abril de 2008 el equipo se proclamó campeón de la Copa del Rey al ganar en la final, que se disputó en el estadio Vicente Calderón de Madrid, al Getafe por 3-1 gracias a tres cabezazos de Juan Manuel Mata, Alexis Ruano y Fernando Morientes.

El Valencia afrontó la final tras vivir su mejor momento de la temporada en la semifinal en la que superó al Barcelona, pero inmerso en una profunda crisis de juego y resultados en la Liga, que quedó reflejada en la destitución, cinco días después de aquel éxito, de Ronald Koeman como técnico del equipo, cuando el descenso se veía demasiado cerca.

En aquel momento, el Valencia estaba presidido por Agustín Morera, que había accedido a la presidencia un mes antes de la final y que permaneció en el cargo dos meses más. Fue un presidente efímero en la historia del club, pero bajo su mandato el club obtuvo un título tras cuatro años sin conseguirlo.

Morera llegó a la entidad de la mano del máximo accionista, Juan Soler, en una etapa en la que el entorno del Valencia estaba marcado por la decisión adoptada meses atrás por Koeman de apartar del equipo a Santiago Cañizares, Miguel Ángel Angulo y David Albelda.

Aquel 16 de abril, el Valencia hizo un gran partido ante el Getafe. Marcó dos goles en el primer cuarto de hora, recibió uno de penalti en los últimos momentos del primer periodo y sólo garantizó el título con un gol de Morientes a nueve minutos del final.

La séptima Copa del Rey en la historia del club fue lograda por un equipo formado por Hildebrand, Miguel, Albiol (Caneira), Alexis, Moretti (Edu), Arizmendi, Baraja, Marchena, Mata, Silva y Villa (Morientes).

No sólo Morera, Koeman y tres de los jugadores de esa final (Hildebrand, Caneira y Arizmenid) dejaron el club antes del inicio de la presente campaña, sino que el director deportivo Miguel Ángel Ruiz, y los ayudantes de Koeman, José Mari Bakero y Toni Bruins Slot, entre otros, tampoco iniciaron la actual temporada.

Incluso hubo tiempo para que, de forma fugaz, el empresario Juan Villalonga, Xabier Azkargorta o el ex jugador del club Juan Sánchez pasaran por la entidad.

Un año después de aquel título, el Valencia está presidido por Vicente Soriano desde el mes de julio de 2008. Su mandato se ha dividido en dos etapas, la primera que transcurrió hasta el mes de marzo y la segunda, la actual, a partir del nombramiento de Javier Gómez como consejero-delegado.

Soriano tuvo más protagonismo en la primera etapa y actualmente el mayor peso en el club recae en Javier Gómez, en tareas ejecutivas, y Fernando Gómez, vicepresidente deportivo de la entidad.

El Valencia llega a este cumpleaños del título con tres victorias seguidas en la Liga, pero tras una muy mala racha en los primeros meses del presente año, que estuvo acompañada de las eliminaciones en la Copa de la UEFA y la Copa del Rey y que empañó el mejor inicio liguero de la historia que tuvo lugar al inicio de la actual campaña.

Además, el Valencia aspira a acabar la Liga entre los cuatro primeros y disputar la próxima Liga de Campeones, lo que supondría un alivio deportivo y, sobre todo económico, ya que la situación del club en esta parcela es complicada.

Aunque está prácticamente resuelto el final de la presente campaña, el futuro se aventura complicado por las fuertes deudas de la entidad, la necesidad de liquidez para continuar con las obras del nuevo estadio y la presencia en el entorno del club del debate del futuro dentro o fuera de la entidad de las principales estrellas del equipo.