Pepe, hundido, espera la sanción del Comité y del Real Madrid

  • Madrid, 22 abr (EFE).- Pepe, central portugués del Real Madrid, se refugió en su domicilio junto a su familia en su día más difícil desde su llegada a España, tras su agresión a dos jugadores del Getafe, a la espera de la sanción del Comité de Competición -entre seis y diez partidos- y la multa que le impondrá el club blanco.

Madrid, 22 abr (EFE).- Pepe, central portugués del Real Madrid, se refugió en su domicilio junto a su familia en su día más difícil desde su llegada a España, tras su agresión a dos jugadores del Getafe, a la espera de la sanción del Comité de Competición -entre seis y diez partidos- y la multa que le impondrá el club blanco.

Nunca en la historia del Real Madrid desde la agresión de un mito como Juan Gómez 'Juanito', cuando pisó la cabeza de Lothar Matthaeus en un partido de la Copa de Europa ante el Bayern en Múnich, había ocurrido una acción similar a la que protagonizó Pepe.

Fuera de sí, Pepe propinó dos patadas a Javier Casquero cuando éste se encontraba en el suelo tras ser objeto de penalti por el propio jugador portugués, y un golpe en la cara al uruguayo Juan Albín, e insultó gravemente a los colegiados mientras se retiraba del campo.

Hoy, avergonzado por la imagen que ofreció, reconoció a Efe que apenas ha podido dormir unos minutos. Prefirió refugiarse en su familia, pasar el día rodeado de sus seres queridos y ausentarse del entrenamiento voluntario en Valdebebas.

El Real Madrid le va a sancionar económicamente por la mala imagen que ofreció y Pepe asumirá la cuantía económica, así como los partidos de suspensión que le imponga el Comité de Competición de la Real Federación Española de Fútbol en su reunión del próximo viernes.

Según el acta del árbitro Delgado Ferreiro, del Comité Vasco, Pepe tiene asegurado un partido de suspensión por la falta sobre Casquero, un empujón en la espalda para evitar una ocasión manifiesta de gol. A partir de aquí, la interpretación de Competición determinará una suspensión añadida de cuatro a doce encuentros por las agresiones a Casquero y Albín.

Según el artículo 122 f) de los Estatutos Federativos, el castigo de cuatro a doce partidos es para situaciones como la de "agredir a otro sin producir lesión, ponderándose como factor determinante del elemento doloso, necesario en esta infracción, la circunstancia de que la acción tenga lugar estando el juego detenido o a distancia tal de donde el mismo se desarrolla que resulte imposible intervenir en un lance de aquél".

El comportamiento violento de Pepe ha sido muy comentado en el mundo del deporte. Entre las reacciones destaca la del agredido, Casquero, que recordó al portugués que defiende la camiseta de un club histórico y no la de "un equipo de barrio".

"Estar tirado en el suelo cuando te han hecho un penalti y que te pisoteen no tiene nombre. Siempre he sido un caballero en todo momento, no defiendo en absoluto esas acciones y el que tenga que tomar cartas en el asunto que lo haga. Es un gran futbolista, pero está vistiendo la camiseta del Real Madrid, no la de un barrio. Hay que ser consecuente con las cosas que se hacen", dijo Casquero.

En defensa del madridista ha salido, por ejemplo, Abel Resino, entrenador del Atlético de Madrid, que afirmó que el portugués es "el más arrepentido" de todo lo que pasó.

En las próximas horas Pepe intentará ponerse en contacto con Casquero y Albín para transmitirles su arrepentimiento y pedirles disculpas. E incluso está meditando la posibilidad de verlos en persona. Mañana conocerá su primera sanción, la económica. Y el viernes el número de partidos de suspensión. Ya sabe que se perderá los partidos en los que se decidirá el título de Liga.