Pepe pide perdón y espera una sanción que tenga en cuenta su historial

  • Madrid, 21 abr (EFE).- El defensa portugués del Real Madrid Pepe pidió hoy perdón públicamente al jugador del Getafe Javier Casquero, al que agredió de una patada que le costó la expulsión, y admitió que "tiene que recibir un castigo" aunque espera que se tenga en cuenta que no es un futbolista violento.

Madrid, 21 abr (EFE).- El defensa portugués del Real Madrid Pepe pidió hoy perdón públicamente al jugador del Getafe Javier Casquero, al que agredió de una patada que le costó la expulsión, y admitió que "tiene que recibir un castigo" aunque espera que se tenga en cuenta que no es un futbolista violento.

"Me siento muy mal. Muy triste y muy decepcionado. Por la imagen, por el acto y por todo. No sé qué puede pasar ahora", dijo Pepe tras el partido.

Pepe no tuvo oportunidad de "hablar aún con Casquero". "He pedido perdón a la gente. Pero sÉ que he hecho las cosas mal. Aprovecho ahora, delante de la prensa, para pedir perdón al jugador también. Porque no esta bien lo que he hecho", añadió.

El defensa internacional portugués subrayó que nunca había protagonizado un incidente como el de hoy.

"Nunca en mi vida me ha pasado algo igual. Fuera del campo soy alegre y voy bien por la vida. Procuro ver las cosas malas de otra manera. No sé que me ha pasado. He tenido una actitud que para mí no tiene explicación", añadió.

El defensa central del Madrid espera una sanción. "No sé lo que me pasará ahora. No soy un jugador violento. Tengo pocas tarjetas amarillas en este año y espero que eso se valore. Pero esto está mal y sé que tengo que ser castigado", asumió Pepe.

Además de la agresión a Casquero en el minuto 86, Pepe dio un puñetazo en la cara a un adversario y, después, insultó a los colegiados en su retirada del terreno de juego.

Según se recoge en el acta del colegiado del encuentro, Delgado Ferreiro, Pepe propinó una patada a Casquero "y un puñetazo en la cara a un adversario".

El acta, asimismo, refleja que el defensa central blanco, cuando abandona el terreno de juego, se dirige al cuarto árbitro, con la siguiente frase: 'sois todos unos hijos de puta'".

Justo antes de la expulsión, Pepe había cometido un penalti que, de haberlo transformado el propio Casquero, hubiera supuesto el 2-3 para el Getafe en el cierre del encuentro, uno de los dos adelantados (el otro fue el Numancia-Athletic de Bilbao, 1-2) de la trigésimo segunda jornada de la Liga.

El presidente del Getafe, Ángel Torres, pidió "una sanción ejemplar" para Pepe.

"Le tienen que castigar con 10 partidos porque no se puede permitir esa patada de ninguna manera. No se pueden perder los nervios así. Tampoco se puede provocar como lo ha hecho Marcelo (le sacó la lengua a "Cata Díaz" al final del partido). No se pueden tener estas actitudes de prepotencia con los equipos modestos", se lamentó Torres.