(Perfil) Paolo Maldini, el defensa total, se despidió hoy de San Siro tras casi un cuarto de siglo de servicio

MILÁN (ITALIA), 24 (EUROPA PRESS)

El defensa italiano Paolo Maldini se despidió hoy entre lágrimas de la afición de San Siro tras 24 temporadas en la primera plantilla del equipo lombardo y con 34 títulos a sus espaldas, entre ellos cinco Liga de Campeones y un 'Balón de Oro' al mejor jugador del mundo en 1994.

Apodado 'Il Capitano', Maldini es toda una leyenda de longevidad en el fútbol italiano. Suyos son los récords de participaciones en partidos de la Serie A -más de 600 siempre con la camiseta 'rossoneri' y en encuentros con la selección italiana -126 ocasiones-, aunque siempre le quedará el lunar de no haber ganado la Copa del Mundo de 2006, pese a que el país transalpino clamó por su retorno a la 'azurra'.

El AC Milan, el equipo más laureado de Italia con siete 'Champions' en sus vitrinas, ha decidido que nadie más utilice su camiseta con el número '3', salvo que los hijos de Paolo, Christian o Daniel -en categorías inferiores del Milan- decidan utilizarlo en la Serie A.

Maldini comenzó su trayectoria en el equipo lombardo en el año 1985, cuando el ex internacional sueco Nils Liedholm vio en este joven producto de Milanello un prodigio defensivo, estrenándose en el primer equipo el 20 de enero de 1985 ante el Udinese en la demarcación de lateral zurdo, la que mundialmente le dio a conocer.

A la temporada siguiente, Silvio Berlusconi se hizo con el control de la sociedad e impulsó un equipo de jugadores notables como Roberto Donadoni, Marco Van Basten o Ruud Gullit, todos ellos bajo la dirección de Arrigo Sacchi, quien llegó en 1987. En esos años, Maldini se sumó a su cartera de récords el de partidos invictos (1991-93) en la Serie A con 58 sin conocer la derrota.

El Milan explosionaba al tiempo que el joven Maldini aprendía lecciones de uno de los mejores líberos de la historia, Franco Baresi. El hecho de ser el hijo de otra leyenda milanesa como Cesare Maldini sólo supuso una losa durante las primeras temporadas, ya que a la llegada de la temporada 94, Maldini se había confirmado como una leyenda viva del Milán.

Esa temporada fue la más exitosa en la carrera del canterano milanés, ya que además de proclamarse campeón de Europa por segunda vez y haber ganado el 'Scudetto' con 11 goles anotados, era premiado con el Balón de Oro que otorga la revista 'France Football'. Esa temporada pudo ser aún más brillante si Italia no hubiera perdido en los penaltis la final del Mundial de fútbol ante Brasil.

A partir de ese momento, Maldini comenzó a ser comparado con defensas de la talla de Beckenbauer, Krol o Scirea. Paulatinamente, Maldini se aventuró a actuar como líbero y central marcador, mientras el Milan aumentaba su nómina de título.

Una de las circunstancias más extrañas en la vida de Maldini se dio en la Eurocopa de 2000 -Italia fue subcampeona-, cuando la mayor parte del torneo jugó de interior por la derecha. Si hay que sacarle una asignatura pendiente a Maldini es la 'azurra', pese a que llegó a la final del Mundial y la Eurocopa, jamás fue capaz de levantar un trofeo de campeón con Italia.

En el Mundial de Corea y Japón, con el que se convertía en el jugador con más minutos disputados en esta competición por delante de Lothar Matthaüs, sufrió la decepción de caer ante el anfitrión coreano en octavos de final y anunció su retirada definitiva del combinado nacional, con el que fue capitán en 74 ocasiones.

En sus últimas temporadas en activo, Maldini dejó de actuar como lateral zurdo, su posición idónea, para convertirse junto a Nesta en la pareja más impenetrable del principio de la década.

'Il Eterno', como también se le ha conocido en los últimos años, ha batido toda clase de récords en sus últimas carreras como jugador milanés. En 2005, se convirtió en el jugador que anotaba un gol más rápido -51 segundos- en una final de Liga de Campeones, además también se incluía en el récord de edad en anotar un tanto en una final.

Maldini, que en 2007 levantó su última 'Champions' con el Milán, se convirtió en el jugador que más finales -junto a Paco Gento- ha alcanzado de la máxima competición europea con ocho apariciones.

"Alguien irregateable", así lo definía Michel, que confesó tener pesadillas con el mejor lateral de todos los tiempos. Maldini se retirará el próximo domingo sin haber recibido jamás una tarjeta roja directa y tan sólo habiendo sido expulsado en cinco ocasiones. Como decían los aficionados esta tarde en San Siro "Maldini clónate". Que bien le vendría al Milan.