Se siente Londres, pero el United-Barça es la final soñada

Por Mitch Phillips

LONDRES (Reuters) - Los jugadores del Chelsea estarán rabiosamente en desacuerdo y el técnico del Arsenal, Arsene Wenger, podría persuadir a algunos, pero el Barcelona - Manchester United es la final que todos los aficionados al fútbol deberían celebrar.

Ambos equipos han desplegado un admirable compromiso con el fútbol de ataque y Lionel Messi y Cristiano Ronaldo pueden presumir de ser candidatos al mejor jugador del mundo.

El United y el Barcelona han llegado a la final del 27 de mayo en Roma de formas muy diversas: El equipo inglés aplastó al Arsenal ganando 1-0 en casa y 3-1 a domicilio, mientras los azulgranas avanzaron gracias a la regla que valora más los goles marcados en campo contrario tras el extraordinario empate 1-1 ante el Chelsea el miércoles.

La fe del Barcelona en un fútbol rápido de pases cortos fue llevada al límite al no conseguir marcar en el encuentro de ida en el Camp Nou y pasar otros 92 minutos sin amenazar la portería rival en Stamford Bridge.

No obstante, el fantástico gol de Andrés Iniesta en el tiempo de descuento, un asombroso ejemplo de técnica, les dio finalmente la ventaja y un lugar en la final que la mayoría de los aficionados neutrales estaban esperando.

"No vamos a cambiar nuestra estrategia, que es coger la pelota, moverla y tratar de crear oportunidades", dijo el técnico azulgrana, Pep Guardiola tras el partido.

"Creo que va a ser una final bonita porque vamos a atacar, vamos a marcar goles y no a quedarnos atrás y ellos lo saben".

"El Manchester es el actual campeón y es un equipo increíble, con un entrenador con enorme experiencia. Pero nosotros somos el Barcelona".

Guardiola, disfrutando de un primer año de ensueño a cargo del club en cuya cantera se formó y al que dedicó 11 años de su vida profesional, dijo que pasaría las próximas tres semanas estudiando vídeos del United, incluyendo los de la semifinal del año pasado, en la que el Barça quedó eliminado.

DISTRACCIONES

No obstante, como el United, tiene una o dos distracciones antes de la final.

"Hay que continuar, cerrar la Liga lo antes posible. Y ser líder en la Liga y estar en las dos finales... ahora hay que cerrarlo de la mejor manera posible", manifestó.

El equipo de Manchester, con el Campeonato Mundial de Clubes y la Copa de la Liga ya en el bolsillo, también está cerca de conseguir el título de la Premier, pero es la consecución de la Champions lo que motiva a su técnico, Alex Ferguson.

Su equipo ha ganado la Copa de Europa tres veces en total, dos bajo su batuta, mientras que el Barcelona se ha coronado en dos ocasiones, una con Guardiola como jugador.

Para clubes tan poderosos esos títulos europeos palidecen frente a los nueve del Real Madrid y los cinco del Liverpool, sus rivales más fuertes a nivel local.

Ambos clubes afrontan la final desprovistos de algunos jugadores suspendidos.

El United no podrá contar con Darren Fletcher, expulsado erróneamente en los últimos minutos del partido de vuelta del martes ante le Arsenal, mientras que el Barça no contará con Daniel Alves y Eric Abidal.

Alves está suspendido por acumulación de tarjetas amarillas mientras que Abidal fue expulsado, en una decisión que también se puede considerar dura, por derribar a Nicolas Anelka cuando era el último defensor.

"Están contentos porque hemos pasado pero es duro para ellos porque se perderán la final", dijo Guardiola de los dos jugadores.

"Hablé con Daniel antes del partido y le dije que tenía que controlar sus emociones o no estaría en la final. Pero cuando juega pone todas sus emociones en el campo y algunas veces es duro controlarse".

Guardiola tampoco contará con el defensa mexicano Rafael Márquez, que se va a perder lo que queda de temporada por una lesión de rodilla en el partido de ida ante el Chelsea, aunque debería contar con el francés Thierry Henry, que se perdió el partido de ayer por molestias en una rodilla.