Soldado, venganza agridulce y récord

  • Madrid, 21 abr (EFE).- Roberto Soldado consumó con su gol al Real Madrid una venganza agridulce ante su ex equipo, que sirvió para igualar el récord de Dani Güiza, máximo artillero hasta hoy del conjunto "azulón" en una temporada y para asustar al conjunto madridista, que a punto estuvo de ver perdida la posibilidad de luchar por el título.

Madrid, 21 abr (EFE).- Roberto Soldado consumó con su gol al Real Madrid una venganza agridulce ante su ex equipo, que sirvió para igualar el récord de Dani Güiza, máximo artillero hasta hoy del conjunto "azulón" en una temporada y para asustar al conjunto madridista, que a punto estuvo de ver perdida la posibilidad de luchar por el título.

Corría el minuto nueve del partido cuando apareció el delantero procedente de la cantera madridista para rematar de cabeza a la red un centro de Esteban Granero, otro jugador de la fábrica blanca. La diana de Soldado fue muy significativa, saldaba una vieja cuenta pendiente.

Cuando el balón besó la red, pese a hacer un ademán de pedir perdón por su pasado, por dentro tal vez sintió el placer de aquellos que se sienten marginados. Pocas oportunidades tuvo Soldado en el Real Madrid, donde completó una temporada en la que jugó pocos minutos y no consiguió marcar ningún tanto.

Antes de fichar por el Getafe este verano y después de un año de ostracismo con Bernd Schuster, estuvo una campaña cedido en Osasuna, donde demostró su talento de cazagoles. En Pamplona marcó diez goles en Liga e incluso consiguió debutar con la selección española. Su buen trabajo tuvo un premio que en un principio era muy goloso pero que al final pasó a ser ácido. Ser repescado por el Real Madrid fue lo peor que le pudo pasar.

Con Víctor Muñoz en el banquillo Soldado ha conseguido volver a disfrutar de su trabajo. Sin embargo, ha tardado en explotar, le ha costado. Siempre tarda. Igual que en su época en Osasuna, en Getafe tuvo que soportar un periodo de banquillo.

Pero con tiempo, Soldado siempre aparece. En la que pudo ser su casa lo volvió a hacer. Marcó para superarse a sí mismo. Ya lleva un gol más que su récord personal, establecido en diez. Y empata con un ilustre en Getafe, Dani Güiza, que marcó once. Soldado aún tiene seis partidos más para superarse y escribir su nombre en el "club azulón" con letras de oro.

En el Real Madrid, del que hoy se vengó, no lo podrá hacer. Su actuación pudo provocar una desgracia en el conjunto blanco. Antes de ser cambiado por Ikechukwu Uche, falló un cabezazo clamoroso cuando estaba solo delante de Iker Casillas. Después, abandonó el césped entre los silbidos del público. Ahí se acabó su venganza, poco cálida por la derrota.