Técnicos ratifican ante el juez que un fallo en el uso de los materiales produjo el accidente de Mestalla

VALENCIA, 15 (EUROPA PRESS)

Los técnicos del Instituto Tecnológico de la Construcción (Aidico) que elaboraron el informe sobre el accidente en el nuevo estadio de Mestalla del 26 de mayo de 2008, que produjo la muerte de cuatro operarios, ratificaron hoy ante el juez sus conclusiones, y afirmaron que la causa fue un fallo en la manipulación de los materiales, según informaron a Europa Press fuentes próximas a la investigación.

Los especialistas prestaron declaración en calidad de testigos durante algo más de cuatro horas ante el titular del juzgado de instrucción número 12 de Valencia, a quien explicaron que la caída del andamio, junto con parte del encofrado de la obra, se produjo como consecuencia de una mezcla de procedimientos de trabajos.

Así, indicaron lo que figuraba en su informe, es decir, que se utilizaron tanto tornillos como barras de metal para sujetar el material, y que este cambio en el proceso se inició sin realizar una nueva evaluación de riesgo, necesaria en este tipo de casos. Con ello, exponen en el escrito que en el andamio se deberían haber colocado tornillos, pero que finalmente se optó por introducir una barra de metal como elemento de sujeción.

Estos testigos han sido de los primeros en prestar declaración ante el magistrado, después de que hace algo más de un mes, el fiscal encargado de esta causa, Jaime Gil, solicitara en un informe que se tomara declaración, en concepto de imputados, a nueve responsables, entre ellos al jefe de obra y adjunto de la Unión Temporal de Empresa (UTE), integrada por FCC Construcción y el Grupo Bertolín.

El objetivo de estas declaraciones era, según constaba en su informe, esclarecer las responsabilidades penales y civiles del accidente laboral ocurrido en las obras de construcción tras caerse el andamio de una de las torres en el estadio, ubicado en la Avenida de las Cortes Valencianas.

De estas nueve personas, cuatro pertenecen a la empresa Encofrados Alsina S.A., que en el momento de producirse el accidente trabajaban como responsable de la oficina técnica nacional; director técnico; y dos técnicos más, uno de zona y otro comercial. Así mismo, citaba al jefe de obra y a su adjunto de la UTE.

Junto a ellos, el fiscal pedía la declaración del director gerente y del encargado general de la empresa Viconstruc Encofrados S.L; además de la del consejero delegado de la mercantil Rosmil Industrial S.A., en relación al suministro de las barras roscadas que presentaban deficiencias.

Además de estas personas citadas, el fiscal pedía que se tomara declaración testifical a otras 22 personas, que en ese momento eran trabajadores de las empresas citadas, responsables de área, encargados de zona, administrativos, jefes de equipo, técnicos de los informes realizados por el Instituto Tecnológico de la Construcción (Aidico), y al inspector de Trabajo y Seguridad Social.