Un vestido rosa agita y ruboriza al fútbol brasileño

  • Río de Janeiro, 20 mar (EFE).- Un vistoso y femenino vestido rosa, que tuvo que vestir un jugador del Figueirense como castigo, ha agitado y ruborizado hoy a más de un técnico de los más serios equipos de Brasil, que no han escatimado en críticas hacia la extravagancia.

Un vestido rosa agita y ruboriza al fútbol brasileño

Un vestido rosa agita y ruboriza al fútbol brasileño

Río de Janeiro, 20 mar (EFE).- Un vistoso y femenino vestido rosa, que tuvo que vestir un jugador del Figueirense como castigo, ha agitado y ruborizado hoy a más de un técnico de los más serios equipos de Brasil, que no han escatimado en críticas hacia la extravagancia.

La polémica la creó el técnico Roberto Fernandes, recién contratado por el club de Florianópolis, al decretar que el peor jugador de cada entrenamiento, elegido por sus compañeros, debería cumplir un castigo, a fin de esforzarse más.

En el entrenamiento del miércoles, los jugadores señalaron al centrocampista Jairo como el peor, por lo que le obligaron a vestir durante los ejercicios del jueves un llamativo vestido rosa, de talla infantil y decorado con un estampado de un personaje de dibujos, que le convirtió en la burla de todos sus compañeros.

Entre bromas, el técnico afirmó que "de cierta forma" le gustó el atuendo de Jairo, porque además le ayudó a jugar mejor.

"Creo que va a correr más, principalmente en los entrenamientos, para no recibir más castigos", afirmó el entrenador.

No obstante, la gracia ha sido recibida con estupefacción, desagrado y vergüenza por los más reputados entrenadores del país, entre ellos, el ex seleccionador Vanderlei Luxemburgo, que actualmente dirige el Palmeiras, y Muricy Ramalho, del Sao Paulo, que han criticado duramente el experimento.

Luxemburgo dijo hoy que no le gustó, porque "existen otros medios para motivar" y aseguró que intentó telefonear a Roberto Fernandes para que cambiara de opinión y que no promoviera esas acciones.

"Una cosa es multar, pero no tiene sentido vestir a un jugador de rosa. La obligación del deportista es tener una conducta cien por cien profesional. Si hay una broma, tiene que ser interna, no para que todos miren. Esta situación solo es buena para la prensa", opinó hoy el técnico, en declaraciones recogidas por medios locales.

Ramalho reclamó que "no sirve de nada inventar" cosas como esa, porque en el fútbol "ya está todo inventado", que el técnico se debe limitar a "trabajar con el equipo y nada más".

"El fútbol se está quedando aburrido. Estamos viendo cada cosa, perdemos tiempo hablando de esto, que no se debe hacer. Y si se hace, no se debe hablar de ello", zanjó el técnico saopaulino.