Valencia afronta el final de temporada con todas sus incógnitas por resolver

  • Valencia, 25 may (EFE).- El Valencia ha puesto, con la derrota por 3-1 en Villarreal el pasado sábado, prácticamente el punto final a la temporada 2008-2009 en un momento en el que todas las incógnitas planteadas en torno a su futuro social y deportivo están por resolver.

Valencia, 25 may (EFE).- El Valencia ha puesto, con la derrota por 3-1 en Villarreal el pasado sábado, prácticamente el punto final a la temporada 2008-2009 en un momento en el que todas las incógnitas planteadas en torno a su futuro social y deportivo están por resolver.

El club de Mestalla tan sólo sabe en estos momentos que la Liga de Campeones y los recursos económicos que esta competición ofrece se han escapado definitivamente y que necesita un punto en el último encuentro de Liga, que jugará como local ante el Athletic de Bilbao, para ser sexto y disputar la Copa de la UEFA, conocida el próximo año como Euroliga.

El resto es incertidumbre absoluta, ya que el club no tiene claro su futuro a corto y medio plazo como consecuencia de las urgencias que se presentan en su entorno.

El aspecto más complicado se deriva de la situación económica que atraviesa la entidad, con una deuda de quinientos millones de euros según un estudio sobre el fútbol español realizado por la Universitat de Barcelona, y un desfase negativo en la actual temporada de más de cuarenta millones de euros.

Los casi tres meses de inactividad en las obras del nuevo estadio son la más visible, aunque no la única, muestra de la delicada situación económica que atraviesa el club, que podría verse paliada con la ampliación de capital que la entidad propondrá en la junta general de accionistas del próximo 6 de junio.

Sin embargo, existe la duda de en qué cuantía el capital será suscrito, de por quién lo será suscrito y de cual será, en consecuencia, la nueva estructura de dirección de la entidad.

Quién va a mandar en el Valencia a partir de ese momento, desde dónde y con qué recursos va a hacerlo y quien va a ser el responsable del día a día al frente de la entidad son otras de las grandes incógnitas alrededor del futuro de la entidad que están todavía lejos de conocerse.

Con todo ello, la planificación deportiva queda completamente condicionada, ya que sin la clasificación para la próxima edición de la Liga de Campeones parece que no hay más recursos para aliviar las penurias económicas de la entidad que la venta de sus únicos activos: los futbolistas que cotizan al alza y que no pasan de ser media docena.

La marcha de algunos o de todos los jugadores que tienen un precio interesante en el mercado estará condicionada no sólo por la necesidad de hacer caja, sino también por el deseo de alguno de ellos de no estancarse en un club que va a vivir unos años de travesía del desierto en lo deportivo como consecuencia de sus problemas económicos.

El futuro de aquellos jugadores que no interesan al club pero que tiene contrato en vigor, con fichas sustanciosas y con pocas posibilidades de mantener sus ingresos fuera del Valencia, también abre un debate, ya que es muy probable que tengan que continuar en la entidad, a la que los refuerzos llegarán con cuentagotas y en la que la cantera deberá jugar un papel destacado.

En este sentido, es seguro que el club deberá echar mano de algunos de los muchos futbolistas que tiene cedidos en clubes de Primera y Segunda División para conformar un proyecto más sostenible que ambicioso.

La dirección de ese proyecto tampoco se conoce y desde el punto de vista del entrenador también serán los imponderables económicos los que marquen el futuro de Unai Emery, ya que la opción de que siga o no siga en el club no se podrá adoptar desde una óptica estrictamente deportiva, sino que estará siempre condicionada por los costes que genere.