Henry e Iniesta ya están en Roma


En la propia pista les esperaba el autobús del equipo, que había hecho el viaje por carretera el día antes, con el equipaje del equipo. Y en el ambiente, un pegajoso calor, con una temperatura de 29 grados, que augura para mañana una noche caliente en todos los sentidos.

Los aficionados azulgrana que no han tenido el privilegio de contarse entre los 580 que volaron con el equipo, están llegando a la ciudad eterna en un goteo constante de ilusión y fe en un equipo que se ha ganado con creces la confianza y la admiración de sus seguidores.

Por eso las 19.544 entradas se convirtieron en uno de los objetos más preciados de la historia culé, y por eso despegarán desde El Prat hacia Fiumicino nada menos que 23 aviones vestidos de blaugrana. Y no serán los únicos. Porque desde Asturias, Santiago de Compostela y Málaga partirán vuelos ‘exclusivos’ Champions. Son contar los aficionados que viajarán en autobuses.

Y mientras Txiqui asegura que tras el doblete logrado, ésta es una final para disfrutar, la fiebre culé sólo quiere oír hablar de victoria y sabe, está segura, que su equipo tiene fútbol de sobra para ser Champions de Europa.

Lo definía estupendamente Messi en una entrevista a La Gazzeta:   “a nivel teórico se trata del mejor encuentro posible, aunque a veces las finales toman otro camino” y llegan a ser aburridas a causa del miedo y el nerviosismo. Messi asegura que el Manchester “no jugará como el Chelsea, porque tienen un estilo diferente. Tienen hombres para poder hacer juego. Será un partido más abierto”.

Y  lo comentaba también el secretario técnico blaugrana: “Tenemos estilos diferentes, creo que el Manchester saldrá más conservador. Ellos juega muy bien al contragolpe, con una gran arma que es su velocidad”. Y aunque descarta que el juego del United sea como el del Chelsea, sí considera que la dura semifinal  habrá servido a su equipo para mentalizarse al máximo.

“Hemos sufrido y hemos sabido sufrir, pero al final se llevará la Champions el equipo que tenga más efectividad. Los equipos ingleses tienen siempre la virtud del equilibrio, pero  el Barça sabe ser fiel a su estilo y seguro que jugará con inteligencia y equilibrio, pero sobre todo “in conceder demasiadas opciones al rival.

En el lado contrario, Van der Sar espera sacarse la espina de la final que perdió en el Olímpico de Roma contra la Juve, por penaltis, defendiendo la meta del Ajax. Y ahora asegura que está menos nervioso, porque han pasado trece años, porque ya sabe lo que es ganar la Champions y porque, pese a la enorme calidad del Barcelona y de sus delanteros, a él no le dan miedo.

Y como baza fundamental en los de Manchester, el hombre que a priori tendrá la difícil tarea de anular a Leo Messi. Patrice Evra, quien en declaraciones al diario francés L’Equipe afirma que la estrella azulgrana “es enorme. Todo el mundo me habla de los partidos del año pasado donde gané mi duelo contra él, pero no es el mismo jugador. Tiene más ‘hambre’. Y aunque se huele que va a tener una noche muy complicada, “tengo confianza y espero no decepcionar a Ferguson”.

Evra, además, asegura que esta final es mejor para el prestigio de su club porque  “nadie podrá decir que es partido de la Premier, como se dijo el año pasado con el Chelsea”.