Uruguay, Costa Rica, Malasia y Filipinas, incluidos definitivamente en la "lista negra" de paraísos fiscales

MADRID, 2 (EUROPA PRESS)

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) publicó hoy en su página web la nueva lista de paraísos fiscales, en la que se incluyen tres categorías distintas, y en la que entran dentro de la "lista negra" Uruguay, Costa Rica, Malasia y Filipinas.

En la lista, cuya publicación anunciaron horas antes los líderes del G-20, reunidos en Londres, figuran los países que, según la OCDE, no respetan las normas internacionales. Tras la lista negra, hay dos listas grises, de países que cumplen algunos acuerdos internacionales, aunque no han implementado las suficientes normas internacionales como para entrar en la "lista blanca".

En la lista "gris oscura" se encuentran 32 estados que se han comprometido a suscribir acuerdos sobre el intercambio de información financiera, aunque aún no lo han hecho, incluidos Andorra, Gibraltar, Países Bajos, Liechtenstein, Barbados, Liberia, Bahamas, Bahrein, Belize, Bermudas, Islas Cayman y Panamá. Por último, en la "gris clara" se situarían, según el diario, Austria, Bélgica, Brunei, Chile, Guatemala, Luxemburgo, Singapur y Suiza.

Por su parte, el secretario general del organismo, Angel Gurría, afirmó que "los acontecimientos recientes refuerzan la situación de la OCDE como referencia internacional y representan importantes pasos hacia la igualdad de condiciones". "Estoy seguro de que podemos convertir estos nuevos compromisos en acciones concretas para fortalecer la integridad y la transparencia del sistema financiero", añadió.

En cuanto a los futuros retos de la organización, destacó la necesidad de lograr una rápida y efectiva aplicación de las reglas. Muchos de estos compromisos requerirá cambios legislativos y la negociación de acuerdos bilaterales específicos con el fin de ser eficaces, y la OCDE está dispuesta a ayudar a las jurisdicciones en su aplicación, indica el comunicado.

Además, indicó que los pequeños paraísos fiscales carecen de recursos para entablar negociaciones con un gran número de países, por lo que recomiendan la aplicación de opciones multilaterales más que bilaterales.