Los residentes de Chicago quieren los Juegos Olímpicos pero no pagarlos

  • Chicago (EE.UU.), 7 abr (EFE).- La candidatura de Chicago para acoger los Juegos de 2016 ha generado un debate en la ciudad, donde, a pesar de la opinión favorable general, algunas organizaciones desconfían de los efectos positivos de la gran cita deportiva.

Chicago (EE.UU.), 7 abr (EFE).- La candidatura de Chicago para acoger los Juegos de 2016 ha generado un debate en la ciudad, donde, a pesar de la opinión favorable general, algunas organizaciones desconfían de los efectos positivos de la gran cita deportiva.

Un 64 por ciento de los 8 millones de residentes en la urbe se mostraron favorables a recibir unos Juegos Olímpicos porque reactivarían la economía de la ciudad, ayudarían a solucionar los problemas de tráfico y mejorarían su reputación internacional, según una encuesta del diario 'Chicago Tribune'.

Este sentimiento es el que han intentado transmitir los promotores de la candidatura a los miembros del Comité Olímpico Internacional (COI) que hoy terminan su visita de cinco días a la conocida como "ciudad del viento", a las orillas del lago Michigan en Illinois, donde evaluaron la viabilidad del proyecto.

Banderas, carteles y mensajes de apoyo a Chicago como sede olímpica han proliferado estos días en la ciudad, desde el aeropuerto O'Hare hasta las tiendas de recuerdos, o el conocido teatro Chicago, que en lugar del nombre de un musical lucía en su cartelera un mensaje de bienvenida a los miembros del COI.

La temática olímpica estuvo presente en las conversaciones de los ciudadanos, conscientes de las consecuencias de alojar unos Juegos de verano.

"Me encanta la idea. Espero que haya un plan suficientemente bueno como para no perder mucho y realmente ganar algo. Va a funcionar porque hay mucha estructura ya construida", aseguró a Efe Rafael Lalus, un latino residente en Chicago.

"Será genial, especialmente ahora que las cosas son difíciles, será un revulsivo para la ciudad", comentó la joven chicagüense Jessica Ferrari.

Asociaciones como "No Games Chicago" tienen otra visión del espíritu olímpico, que a su juicio sumirá a Chicago en una profunda deuda, desplazará a algunos habitantes de sus actuales hogares y disminuirá la superficie de parques públicos en cuyos terrenos se construirán algunas instalaciones.

Para defender su argumento señalaron las pérdidas que supuso esta competición para Montreal (1976), los gastos excesivos en Atenas (2004) o los ya anunciados para Vancuver (2010) y Londres (2012).

De hecho, el temor a que el coste de los Juegos acabe repercutiendo en los bolsillos de los ciudadanos fue el principal temor manifestado por los consultados por el 'Chicago Tribune'.

Un 75 por ciento de los que participaron en la encuesta aseguró que estaba en contra de utilizar fondos públicos para cubrir cualquier agujero financiero que pudiese surgir.

Los opositores a los Juegos afirmaron que los promotores de la cita desinforman a los residentes y les hacen creer que será un sinónimo de ingresos para la ciudad.

El colectivo 'Communities for an Equitable Olympics' exigió a las autoridades municipales que se comprometiesen a repartir el futuro peso de las obras que generase el proyecto entre empresas pequeñas e invirtiese en las áreas urbanas más desfavorecidas, no sólo en el entorno del complejo olímpico.

El lunes una minoría perteneciente al grupo 'Action Now' salió a la calle para pedir que se asfaltasen las calles de un vecindario obrero.

Los baches son a juicio de Kelly Whitney, una veinteañera afroamericana de Chicago, uno de los graves problemas que sufre la ciudad y podría llegar a echar al traste las aspiraciones olímpicas.

"Creo que si hay algo que esté en nuestra contra son los agujeros en la carreteras. Están intentando impresionar a la gente enseñándoles la ciudad, y la ciudad es fabulosa, pero esos baches..., no es bonito", indicó Whitney.

Las autoridades locales pusieron en marcha recientemente un plan para reasfaltar 60 kilómetros de vías urbanas durante 2009.

En lo que parecen dudar los ciudadanos es en el valor del "efecto Obama", por el hecho de que el ahora popular presidente de EE.UU. y ferviente defensor de la candidatura de Chicago llegó a la Casa Blanca desde su puesto de senador de Illinois y podría influir decisivamente en el COI.

"Eso no perjudicará, pero que ayude es otra historia" manifestó Lalus.

"Es notable que él (Obama) venga de aquí pero no sé si eso será definitivo", añdió Whitney.

Madrid, Tokio y Río de Janeiro serán las rivales de Chicago en la elección de la sede, el 2 de octubre en Copenhague.