76 personas condenadas por las revueltas de marzo pasado en el Tíbet, según Pekín

  • Pekín, 11 feb (EFE).- Un total de 76 personas fueron condenadas por los tribunales de justicia por su implicación en las revueltas del pasado 14 de marzo en Lhasa, capital de Tíbet, según informó hoy la agencia oficial Xinhua.

76 personas condenadas por las revueltas de marzo pasado en el Tíbet, según Pekín

76 personas condenadas por las revueltas de marzo pasado en el Tíbet, según Pekín

Pekín, 11 feb (EFE).- Un total de 76 personas fueron condenadas por los tribunales de justicia por su implicación en las revueltas del pasado 14 de marzo en Lhasa, capital de Tíbet, según informó hoy la agencia oficial Xinhua.

En una conferencia de prensa en Lhasa, el subsecretario del comité permanente de la Asamblea Popular regional de Tíbet, Nyima Cering, aseguró que la situación se ha normalizado y que "los tibetanos gozan ahora de una buena vida".

A partir del 23 de este mes, Tíbet tendrá una semana entera de fiestas para conmemorar el "Losar", la festividad del Año Nuevo Tibetano, que este año cae el 26 de febrero.

"No hay razón para que no se celebren las vacaciones tradicionales de este año", aseguró Cering, ante los rumores de campaña soterrada desde algunos sectores tibetanos, en la que se pide "llorar a los muertos del año pasado".

"Todo ha vuelto a la normalidad. Las fiestas religiosas se han mantenido de forma normal", afirmó el oficial.

Según la versión oficial del Gobierno chino, 19 personas (18 civiles y un policía) murieron en los actos vandálicos protagonizados por ciudadanos tibetanos, civiles y monjes, el pasado 14 de marzo.

Los tibetanos en el exilio, por su parte, aseguran que la represión policial de las manifestaciones causó más de 140 muertos.

Pekín teme una repetición de los disturbios del año pasado, agudizados además por el hecho de que en el 2009 se cumple el 50 aniversario de la rebelión tibetana contra la ocupación china.

En 1959, el Dalai Lama se exilió del Tíbet, tras el fracaso de una insurrección tibetana contra la ocupación china, y se instaló en Dharamsala, en el norte de la India, país donde viven unos 100.000 exiliados tibetanos.