China celebra en Lhasa el polémico "Día de la Emancipación de los Siervos"

  • Pekín, 28 mar (EFE).- Con una ceremonia en Lhasa, la capital de la región autónoma del Tíbet, el Gobierno chino inició hoy el "Día de la Emancipación de los Siervos", una fiesta con la que Pekín quiere reivindicar su papel "liberador" en esa región, pero que el exilio tibetano califica de "celebración de 50 años de opresión".

Pekín, 28 mar (EFE).- Con una ceremonia en Lhasa, la capital de la región autónoma del Tíbet, el Gobierno chino inició hoy el "Día de la Emancipación de los Siervos", una fiesta con la que Pekín quiere reivindicar su papel "liberador" en esa región, pero que el exilio tibetano califica de "celebración de 50 años de opresión".

El presidente de la región autónoma, el tibetano Champa Phuntsok (miembro del Partido Comunista), presidió hoy la ceremonia de inauguración de la fiesta, instaurada a principios de este año, informó la agencia oficial de noticias Xinhua.

Según Xinhua, asistieron unas 13.000 personas, y aunque los medios chinos dieron amplia cobertura a la celebración, la prensa extranjera, que continúa teniendo vetado el acceso al Tíbet, no fue invitada a la ceremonia.

En la ceremonia, "representantes de antiguos siervos, soldados del Ejército de Liberación Popular y estudiantes leyeron discursos", mientras la bandera nacional china era izada frente al Palacio Potala, símbolo de Lhasa y antigua residencia del Dalai Lama (huido precisamente hace 50 años).

La fiesta comunista es una respuesta a la celebración por parte de los exiliados tibetanos, el pasado 10 de marzo, del 50 aniversario de la rebelión de la población del Tíbet contra el régimen comunista, una efeméride que el pasado año se saldó con las peores revueltas en 20 años en Lhasa.

El Día de la Emancipación de los Siervos es una celebración que los tibetanos en el exilio y organizaciones no gubernamentales en el extranjero consideran una provocación de Pekín:

"Se trata de una fiesta altamente provocativa" y "celebra 50 años de opresión", aseguró un comunicado de Estudiantes por un Tíbet Libre, una de las organizaciones que hoy prepara protestas en ciudades como Nueva York, París, Londres, y Dharamsala (residencia actual del Dalai Lama en la India), entre otras.

El 28 de marzo de 1959, ocho años después de que el Ejército Popular de Liberación comunista entrara en el Tíbet, y una vez huido el Dalai Lama a la India, Pekín ordenó la disolución del gobierno local tibetano para reemplazarlo con uno afín al régimen comunista.

Los tibetanos en el exilio defienden que la región era independiente en la primera mitad del siglo XX hasta que el ejército comunista la invadió en 1951, mientras que China sostiene que su soberanía sobre el "Techo del Mundo" se remonta al siglo XIII, por uniones dinásticas.