Conflictos entre la Policía y la minoría tibetana en la frontera con Tíbet

  • Pekín, 9 mar (EFE).- Dos vehículos policiales chinos resultaron dañados por explosiones en la madrugada de hoy después de que se registraran enfrentamientos sin víctimas entre la Policía forestal y la minoría tibetana local en la provincia noroccidental china de Qinghai, fronteriza con el Tíbet.

Conflictos entre la Policía y la minoría tibetana en la frontera con Tíbet

Conflictos entre la Policía y la minoría tibetana en la frontera con Tíbet

Pekín, 9 mar (EFE).- Dos vehículos policiales chinos resultaron dañados por explosiones en la madrugada de hoy después de que se registraran enfrentamientos sin víctimas entre la Policía forestal y la minoría tibetana local en la provincia noroccidental china de Qinghai, fronteriza con el Tíbet.

Según informó hoy la agencia estatal de noticias Xinhua, las explosiones, de poca potencia -según las autoridades- se registraron esta madrugada en un aserradero de la prefectura tibetana de Golog, al sur de Qinghai, en vísperas del 50 aniversario del levantamiento fallido en el Tíbet contra la ocupación china.

"Unos explosivos caseros destruyeron las luces de emergencia y el techo de un vehículo policial y otro de bomberos", informó el líder del Partido Comunista de China (PCCh) en Golog, Lin Yasong, a la agencia oficial.

Según esta fuente, no se produjeron víctimas durante estos incidentes, después de que el conflicto estallara el domingo por la noche, cuando la Policía forestal detuvo el camión de un residente local en un punto de control en Makehe para "una inspección rutinaria".

La inspección desató una riña entre los ocupantes del camión y las fuerzas de seguridad, afirma la agencia, en el punto de control, adonde acudieron docenas de residentes tibetanos para apoyar a sus vecinos, y no fueron dispersados hasta la medianoche de ayer.

La Policía está investigando el origen del incidente.

El aniversario del levantamiento frustrado en el Tíbet del 10 de marzo, que finalizó con el exilio en la India del líder espiritual y tibetano, el Dalai Lama, provoca cada año intentos de protesta tanto en la región autónoma como en las colindantes, en las que habitan también minorías tibetanas.

Las del año pasado fueron las protestas más violentas en dos décadas en el Tíbet, con un número no contrastado de muertos debido a que la región permanece cerrada por el Gobierno chino desde entonces, por lo que este año las medidas de seguridad son extremas tanto en el interior como en la frontera.

Según denuncias recibidas hoy por el Club de Corresponsales Extranjeros de China (FCCC, siglas en inglés), periodistas extranjeros de siete medios han sido detenidos en la frontera con el Tíbet en las provincias de Gansu, Sichuan y Qinghai, y sus grabaciones confiscadas.

El comisario político del cuerpo chino de las fuerzas armadas en el Tíbet, Kang Jinzhong, señaló hoy en Pekín que hay algunas "fuerzas hostiles" que puede estar preparándose para "instigar disturbios bajo el disfraz de una causa religiosa".