La esposa de Rigondeaux dice que él "no tenía otra salida" que dejar Cuba

  • La Habana, 24 feb (EFE).- Farah Colina, esposa del boxeador cubano Guillermo Rigondeaux, afirmó hoy que el doble campeón del mundo y olímpico "no tenía otra salida" que dejar Cuba para tratar de seguir con su carrera pugilística.

La esposa de Rigondeaux dice que él "no tenía otra salida" que dejar Cuba

La esposa de Rigondeaux dice que él "no tenía otra salida" que dejar Cuba

La Habana, 24 feb (EFE).- Farah Colina, esposa del boxeador cubano Guillermo Rigondeaux, afirmó hoy que el doble campeón del mundo y olímpico "no tenía otra salida" que dejar Cuba para tratar de seguir con su carrera pugilística.

"Hasta última hora él tuvo la esperanza de que se le diera una oportunidad y, a lo mejor, se fue con la idea de seguir con su boxeo que era lo que él quería (...). Le dijeron (las autoridades deportivas) que esperara lo que pasa es que la espera desespera", dijo a Efe Colina, al agregar que "no tenía otra salida".

La esposa señaló que Rigondeaux se fue hace una semana a Santiago de Cuba, de donde es natural el púgil, y que se enteró de que había llegado a Miami (Estados Unidos) cuando la llamó en los últimos días para saber cómo estaban sus dos hijos, uno de ellos, con Colina.

Rigondeaux, de 28 años, quedó apartado del ejercicio del deporte tras protagonizar un intento fallido de deserción junto al también campeón cubano Erislandy Lara en los Juegos Panamericanos de Brasil, en 2007, y se vio limitado a continuar el entrenamiento de forma individual sin posibilidad de competir.

Su esposa aseguró que el púgil tomo la decisión de forma personal porque "él era muy reservado y después de todo lo que sucedió más todavía", y afirmó que aún no he tenido tiempo de pensar en la nueva situación porque todo sucedió "muy rápido".

"Yo lo único que sé es que él tomo su decisión y ahora la que está aquí soy yo y ahora solo me queda esperar", agregó, al subrayar que su preocupación son su familia y sus hijos.

Rigondeaux, de 28 años, y Lara, de 24, abandonaron la concentración cubana que participaba en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro, en Brasil, con un cazatalentos que les hizo una oferta para trabajar fuera de Cuba.

Según la versión de Rigondeaux, pocos días después los boxeadores se arrepintieron y pidieron a las autoridades brasileñas que les devolvieran a la isla.

En Cuba, el intento de deserción mereció la atención del jefe de la revolución, Fidel Castro, que, en un par de artículos, afirmó que ambos "traicionaron" a la patria y adelantó que no volverían a formar parte de la delegación del país.

Lara también abandonó en 2008 la isla para irse a Alemania, donde firmó un contrato con el promotor Arena Box, empresa que también ha contratado los servicios de Rigondeaux.