Barenboim asegura que actúa en Egipto como músico y no con carácter político

  • El Cairo, 15 abr (EFE).- El director de orquesta israelí Daniel Barenboim aseguró hoy que su primera y polémica actuación en El Cairo, no es un signo de normalización de las relaciones entre Israel y Egipto, porque viene "como músico y no en nombre de nadie".

El Cairo, 15 abr (EFE).- El director de orquesta israelí Daniel Barenboim aseguró hoy que su primera y polémica actuación en El Cairo, no es un signo de normalización de las relaciones entre Israel y Egipto, porque viene "como músico y no en nombre de nadie".

Recibido entre aplausos, Barenboim hizo estas declaraciones en una rueda de prensa en la capital egipcia, justo un día antes de dirigir a la Orquesta Sinfónica Nacional del país árabe.

En los últimos días, este evento ha desatado en Egipto cierta controversia, algo que, según dijo a Efe el director y solista de origen argentino, era "inevitable", ya que, a su juicio, hay cosas en la vida que "hay que aceptarlas como tales".

"Soy consciente de que mi visita a El Cairo es difícil para algunos y entiendo que piensen que es un signo de normalización de la relaciones entre Israel y Egipto, pero no lo es, yo no vengo en nombre de nadie", afirmó el intérprete.

Sin embargo, el director se mostró "muy emocionado" por visitar un país árabe: "Estoy muy contento de actuar en Egipto y dirigir su orquesta", añadió.

Barenboim (Buenos Aires, 1942), que recibió el premio Príncipe de Asturias a la Concordia en 2002 junto al intelectual palestino Edward Said, no se considera una persona "controvertida".

"Digo lo que pienso y lo que siento", aseguró el director de orquesta, quien afirmó, además, que el hecho de recibir "críticas de los dos lados (del israelí y del palestino)" le hace sentir que está "haciendo algo bien".

"Los palestinos saben que estoy con la parte humana del problema y por eso creo que me respetan", apuntó.

La actuación de Barenboim en el Palacio de la Ópera de El Cairo, prevista para mañana y organizada por la embajada de España y Austria, se ha hecho un hueco de forma polémica en las páginas de los periódicos egipcios, aunque en la rueda de prensa no salió a relucir ninguna tensión.

A pesar de que Egipto e Israel firmaron la paz en 1979, las relaciones entre ambos países continúan siendo frías, y prueba de ello es que las autoridades egipcias evitaron cualquier tipo de conmemoración en marzo pasado durante el treinta aniversario de dicho acuerdo.

Desde el diario Al Wafd, el escritor Amyad Mustafa acusó al artista de "lavar el cerebro" de los jóvenes egipcios que participan en la Orquesta West-Eastern Divan, fundada por Barenboim junto a Edward Said en 1999.

Un proyecto que en el que participan músicos procedente de todos los países árabes y de Israel, y que, según el músico, tiene el objetivo de dar a cada uno de sus miembros "la oportunidad de expresar sus opiniones".

"No es un proyecto para normalizar las relaciones (entre el mundo árabe e Israel), porque yo no represento al Gobierno de Israel", añadió.

En cuanto a la orquesta egipcia, a la que dirigirá mañana, sólo tuvo buenas palabras: "Muy abierta y curiosa, con un alto nivel y con muy buena voluntad".

Barenboim hizo hincapié en las numerosas ocasiones que ha criticado la actuación del Gobierno israelí, ya que, a su juicio, "las acciones militares no llevan a la paz" y el Estado de Israel no puede lograr una seguridad total, si no es mediante "el entendimiento con los países vecinos".

"Los esfuerzos para alcanzar la paz (en Oriente Medio) han fracasado porque no se dirigen al centro del problema", dijo Barenboim, para quien "el centro del problema es justamente el hecho de que los destinos de ambos pueblos, el israelí y el palestino, están unidos".

Por lo tanto, en su opinión, "no hay solución militar y se va a tener que llegar a una solución que beneficie y sea buena para ambos pueblos".

Para Barenboim, el problema israelí-palestino es "un conflicto entre dos grupos de personas que piensan que tienen el derecho a vivir en el mismo trozo de tierra".

Además, el director denunció la "ignorancia total del mundo árabe por parte de Israel", y el hecho de que los "israelíes no consideran ni sienten que se está cometiendo una injusticia" con los palestinos.